Mostrando entradas con la etiqueta Paromia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paromia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de octubre de 2015

El amor todo lo iguala. "El Quijote" (bis)

«–Porque veas. Sanho, el bien que en sí encierra la andante caballería […], quiero que aquí a mi lado y en compañía desta buena gente te sientes, y que seas una mesma cosa conmigo, que soy tu amo y natural señor; que comas en mi plato y bebas por dond yo bebiere; porque de la caballería andante se puede decir lo mesmo que del amor se dice: que todas las cosas iguala (I 11).

*Nota: tomado del refranero multilingüe


miércoles, 31 de julio de 2013

Aforismos de M. Acevedo

Extraordinario. Nuestra Señora del Olmo.
J. Cercas nos trasmite un puñado de aforismos de Merlina Acevedo. Extraordinario, Sr. Párroco.
Nadie sabe lo que no sabe hasta que tiene que inventarlo
De niños todos fuimos inmortales
El pesimismo exgaerado es el optimismo en su más pura expresión
El amor propio siempre se enamora de la persona equivocada
Lo breve se aproxima a lo infinito

Noviederevnie no puti

martes, 22 de mayo de 2012

Bertrand Russell

Seré breve, al menos una vez. Esta cita del pensador inglés me impresionó sobremanera, desde la popa.


No lamentamos vivir al margen de la comprensión y simpatía de otros. 
Estamos seguros de perder algo en ello, pero nos compensa nuestra independencia de las costumbres, opiniones y prejuicios de los demás, 
y no sentimos la tentación de abandonar nuestra paz espiritual por unos fundamentos tan quebradizos. 
Bertrand Russell (1872-1970)

Algún día hablaremos más de él. Desde la filosofía fue el primer pacifista sensato que conocí, quiero decir su lectura, alentada por mi primer profesor de Filosofía en bachillerato.
No he olvidado su nombre y quiero recordarlo: José Luis Menchén Herreros.
Unos años más tarde no tuve más remedio que declararme objetor de conciencia.

Sin embargo JLMH no era propiamente filósofo, era filólogo y su especialidad la lengua y la literatura. Creo que fue su primer destino Arnedo y coincidió con otro neodocente, ambos solteros, en nuestro instituto Celso Díaz. De hecho eran amigos y alquilaron juntos el piso donde vivían. Estos jóvenes profesores hicieron lo que podríamos llamar amistad con los alumnos de letras que estabamos en lo últimos cursos, 3º y COU. Yo tuve clase con ambos porque hice una cosa rara que era una opción mixta: letras, con matemáticas y física.
JLMH era el filósofo y el otro, cuyo nombre no recuerdo, el físico.
No tenían más de 25 años, licenciados brillantes, el primero pelo liso y pegado, gafas, con barba bien perfilada, aspecto intelectual y el otro con el pelo afro, afeitado con bicicleta y aspecto más hippy y vividor.
La pasión por los libros de JLMH era extraordinaria, cada día de clase nos glosaba, sin exgerar, una docena de referencias bibliográficas. Le apasionaban los clásicos, la simbología, la tauromaquia, la psicología, el ensayo, los intelectuales de la República y la Institución Libre de Enseñanza. Y de autores, recuerdo su devoción por García Morente, Cirlot, Bergamín, Jung, Durrell...
He visto que hizo en el 1999 una traducción cojonuda de Homero, editado por Santillana.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Inexorable Fidel


Inexorable
Esta palabra habla de cierta decisión que no va a ser modificada de manera alguna, no importa cuánto se ruegue al que la adoptó.
La palabra proviene del latín inexorabilis, un adjetivo que se aplicaba a aquel a quien no era posible conmover mediante ruegos ni oraciones porque era absolutamente inflexible. 
Veamos cómo está compuesta: orabilis es en latín "aquello que es posible pedir". 
Si se le añade el prefijo ex-, tenemos el vocablo exorabilis, que significa "que puede ser disuadido mediante ruegos", y también "que se deja corromper o sobornar". 
Inexorable sería, pues, aquel que no se deja convencer, que no es exorabilis. 
Horacio usa inexorabilis auro para denotar "que no se deja convencer por el oro".
Cabe añadir que orabilis proviene de orare 'rogar', 'pedir', 'solicitar', que se derivó, a su vez, de oris 'boca', presente también en oral, oración, orador, perorata y hasta en la palabra oráculo (de la pitonisa). 

Fte; La palabra del día