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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Geopoesía 14. Cáucaso (traducción apócrifa del poema de Lermontov)


Alrededores de Kislovodsk, al fondo el monte Elbrus (5.621m). Souvenir du Caucase, 1909
Cáucaso

¡Cáucaso, Tierra lejana!
¡Hogar de tanta libertad!
pero hoy te hallas lleno de desgracias
y ensangrentado por la guerra.

Puede que hasta las cuevas y las cumbres
cubiertas por salvajes tinieblas
escuchen también el grito de las pasiones,
el eco de la gloria, del oro y las cadenas.

No. No esperes que el pasado
vuelva a tu patria, Cherkes.
Mira cómo la libertad muere
en la tierra que tanto amabas

(trad. propia, libérrima)

Кавказу

Кавказ! далекая страна!
Жилище вольности простой!
И ты несчастьями полна
И окровавлена войной!..

Ужель пещеры и скалы
Под дикой пеленою мглы
Услышат также крик страстен,
Звон славы, злата и цепей?..

Нет! прошлых лет не ожидай,
Черкес, в отечество свое:
Свободе прежде милый край
Приметно гибнет для нее.
 M. Lермонтов  (1830)

miércoles, 16 de marzo de 2016

Remandarinas


 
  1. MANDARINAS

La coproducción estonia-georgiana Mandariinid (Tangerines, 2014) fue una de las cintas nominadas en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa en este 2015, amén de serlo también para los Globos de Oro. Con esta historia Zaza Urushadze consiguió la primera nominación al Oscar para el cine estonio. Con un relato lineal en lo argumental y lo narrativo, raso, sin artimaña alguna; apelando a eso que a veces parece olvidarse en el séptimo arte: contar una historia. Un humilde alegato antibelicista, palpable desde el primer minuto, pero que quizá se entienda mejor como una fábula sobre la bondad del ser humano en contraposición con su naturaleza violenta. O posiblemente, tan solo una parábola sobre la naturaleza del ser humano, para que cada uno determine de qué pie cojea nuestra especie.
Desde nuestra atalaya en el Cáucaso observamos, al son de una suave melodía folclórica punteada con lirismo (banda sonora a cargo de Niaz Diasamidze), la estupidez de la guerra. En una aldea prácticamente abandonada, en apenas hora y media, el realizador estonio expone, tirando de términos estadísticos, sus conclusiones generales para todos los enfrentamientos a partir del estudio de una muestra. Un par de casas, un par de amigos, un par de heridos, un par de bombas y unas cuantas aves de paso configuran las variables de un microcosmos que detalla una barbarie universal. No hay evidencia científica alguna que reconozca que somos violentos, parece exponer Urushadze. Pero el interrogante que proyecta Mandariinid es otro: si el hombre es malo por la evidencia de sus conductas (violaciones, homicidios…) ¿Cómo interpretar los axiomas contrarios que suponen los actos de indulgencia, caridad, amor y conciliación? Esa incógnita está supeditada en el filme a la evolución de los personajes (en especial la de ambos heridos) y al juicio que emita el espectador una vez los créditos se superpongan al plano general final.
Ivo es un personaje que en su laconismo se erige como un animal interpretativo que, sin alzar la voz, clama por un mundo menos irracional. Carga con un pasado sombrío, casi hermético –salvo por una foto de su nieta–, que el espectador no descubrirá hasta el final. Parece atormentado, en comunión con el paisaje que le rodea. Hasta el último suspiro no descubriremos cual es el motor de sus actos, no sabremos donde se asientan sus principios. Es, precisamente, en ese héroe donde reside el secreto de Urushadze, que cuenta una historia humanista sin asomo de análisis políticos o causales; pese a exponer, tanto el checheno como el georgiano, los motivos que les llevaron a coger las armas. Filmada con una templada puesta en escena, sin atisbo de artificios y pirotecnias, al punto de tirar un camión por un barranco y alegar Ivo, tras la sobriedad del suceso y la ausencia de explosión, “el cine es un gran engaño”. Un ejemplo de la sencillez de los trazos a pesar de la tensión narrativa. También es cierto que hay elementos que rozan algo más que la canónica excelencia, como la citada banda sonora o la interpretación de Lembit Ulfsak. Todo suma.
Cineclub de Hervás, sesión 11-2-2016

viernes, 26 de febrero de 2016

Del amor en Pyatigorsk. A vueltas con Lermontov

Curioso es el amor que cura
por él se cometen barbaridades,
qué sería de la literatura
nos quedaríamos sin pesares


Lermontov en "El héroe de nuestro tiempo" -Герой нашего времени- dice:
Tú me has amado
Yo te he amado
las alegrías se olvidan
las penas, jamás
 ¡Qué convicción! No es precisamente esto prueba de curación sino más bien de resentimiento. Mal vamos.

Lermontov, émulo de Pushkin. Todo un paradigma del nihilismo romántico. Murió en un duelo en la ciudad de Pyatigorsk en 1841. Profecía autocumplida en el libro referido


 Последняя осень. El último otoño

В последнюю осень, ни строчки ни вздоха.
Последние песни осыпались летом.
Прощальным костром догорает эпоха,
И мы наблюдаем за тенью и светом

В последнюю осень
В последнюю осень

Осенняя буря шутя разметала
Все то, что душило нас пыльною ночью,
Все то что давило, играло, мерцало
Осиновым ветром разорвано в клочья

В последнюю осень
В последнюю осень

Ах, Александр Сергеевич милый,
Ну что же Вы нам ничего не сказали,
О том, как держали, искали, любили.
О том, что в последнюю осень вы знали.

В последнюю осень
В последнюю осень

Голодное море шипя поглотило
Осеннее солнце, и за облаками
Вы больше не вспомните то что здесь было,
И пыльной травы не коснетесь руками.

Уходят в последнюю осень поэты,
И их не вернуть, заколочены ставни.
Остались дожди и замерзшее лето.
Осталась любовь, и ожившие камни.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La canción de las Grullas. Журавли: Razul Gamzatov, Jan Frenkel y Mark Bernes

 Журавли. Grullas
Jan Frenkel canta Журавли

Мне кажется поpою, что солдаты                       A veces me parece que los soldados
С кpовавых не пpишедшие полей,            que no volvieron de los campos de batalla
Hе в землю нашy полегли когда-то,                    y que no fueron nunca enterrados...
А пpевpатились в белых жypавлей.                         se convirtieron en blancas grullas

Они до сей поpы с вpемён тех дальних                 Que todavía desde aquellos tiempos
Летят и подают нам голоса.        están volando y nos llaman a nosotros en la tierra.
                                                                                                                                        (me pregunto)
Hе потомy ль так часто и печально                         ¿Será por eso que nos quedamos
Мы замолкаем, глядя в небеса?                      tan tristes y callados mirando al cielo?

Летит, летит по небy клин yсталый,               Vuela y vuela la bandada sin descanso,
Летит в тyмане на исходе дня                     vuela en la niebla hasta que la tarde cae
                                                                                                                                       (me pregunto)
И в том стpою есть пpомежyток малый           ¿En la formación libre queda un hueco
Быть может, это место для меня?                      y acaso sea este destinado para mi?

Hастанет день, и с жypавлиной стаей        Llegará el día, con la bandada de grullas
Я поплывy в такой же сизой мгле,          en la misma neblina gris yo también volaré.
Из-под небес по-птичьи окликая   Estará mi voz en el cielo con al canto de las aves
Всех вас, кого оставил на земле.             para todos aquellos que en la tierra dejaré

Мне кажется поpою, что солдаты                       A veces me parece que los soldados
С кpовавых не пpишедшие полей,            que no volvieron de los campos de batalla
Hе в землю нашy полегли когда-то,                              no fueron nunca enterrados...
А пpевpатились в белых жypавлей.           ¡Porque se convirtieron en blancas grullas!
 

Автор текста: Расул Гамзатов
Композитор: Ян Френкель
Исполняет: Марк Бернес
(y mi precaria traducción)

Populares avaros (no confundir con avaros) Авари в Кавказских горах


Tradicionales avaros en las montañas de Daguestán
Condecorado poeta del pueblo. Rasul nació en Tsada, aldea del NE del Cáucaso, en Daguestán

martes, 26 de febrero de 2013

Atlas de geografía humana. Checheniá


El medio principal para que se descomponga el alma es el frío.
Una tablilla en el pie es un signo de cultura.
Varlam Shalámov

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Geotropia caucásica

M.I. Lermontov
¿Que tendrá el Cáucaso para ejercer tal atracción geotrópica? 

Es un territorio amado y al mismo tiempo temido.
Un microcosmos excepcional, digno, como Iberia lo es, de entregarle una vida apasionada, lermontoviana.
¿Por qué Prometeo sería encadenado a una roca del Cáucaso? ¿por robarle el fuego a los dioses?.
¿Y quién, sino él, fue el modelador de los hombres? 
También el Cáucaso guarda una relación primigenia con el jardín de las Hespérides, que según los antiguos griegos estaba precisamente en Iberia. 

¿No sería producto del genio prometeíco esta masa de barro cocida que somos, insuflada con la chispa del fuego, la que llegó hasta el otro extremo del Mediterráneo, desde las cuevas de Georgia hasta las de Atapuerca? Estoy persuadido que bajo esta historia mítica subyace un sustrato real:

Siendo los íberos los primeros habitantes reconocidos de la península, producto de un oleada pre-indoeuropea. 
Siendo Iberia, la más antigua tierra en el corazón de la Transcaucasia.
Y que en su mudanza llegaran hasta los Pirineos, pero no por el N, por Europa, sino por el S, a través de Africa, pasando por Mesopotamía, el Nilo, Cabilia... 
¿Y no sería el íbero su primera lengua conformada, el antecedente oral del vascuence?
No, no construiremos una teoría nacional, a medida de los amantes de la tribu dolicocefalica, pero sí cultural.
¿No serían ellos los que trajeron el fuego y la vid?...
la voz y la palabra