domingo, 12 de noviembre de 2017

Geotropia 8. En realidad Padre 5

Escombrera afectuosa de Morille
Escombros de una vida

Aparecen escombros de una vida
en el descampado invernal:
evidente fruto del desatino
y la vorágine del tiempo

Insolentes manos que fueron tendidas
se amustian como puños
esparcidos juguetes rotos
electrodomésticos fallidos
sonrisas tristes airadas por luz matinal

Desobedientes las palabras ajadas
no quieren venir a la puerta sellada de mi boca
tampoco pierden el miedo 
por expresar vagos sentimientos
ante un silencio tan impuesto claro e inefable.

Por contra hace un frío firme y constante
un frío que me hiela de forma indistinta
el tuétano y el vacío dejado por tu ausencia
  Esta ausencia parece tenue y benigna
ante el grito demoledor:
TE QUIERO, de la escombrera
 Morille. 10/04/16

viernes, 10 de noviembre de 2017

Geopoesía 7. El molino de Rignac


El molino de Rignac

Extraños recovecos
que el corazón aguarda,
que cuando digo aguarda
es que no espera,
y no espera.
Son esperas que son resistencias:
nada grave
porque nada es grave.
Son dolores soterrados
por la sólida e inmediata pérdida.
Es la pérdida que cree ser verdadera,
y cuando digo verdadera
es que es muy real,
acaso definitiva.
Es la definición de una visión concreta,
una esperanza artera
que aspira con inutilidad
al encuentro mágico
que no se ha de producir.
Ese encuentro donde la fuerza
se unce con la palabra,
esa fuerza donde se pierde toda su dulzura,
si es que algún día la tuvo.
  Y hoy encuentras el valor de reconocer.
Hoy, por ejemplo, 
te recuerdo sin nombre
(no quiero pronunciarlo ni escribirlo)
Mis recuerdos se agrían con tu nombre
ya que era muy dulce a mis oídos.
Tan dulce nombre era
que me topo de bruces con él,
con su sincero desprecio
que con fervor saludo.
Lo saludo y me sabe a hiel,
porque se fue de forma dolorosa
y no dejó piedra sobre piedra
que pudiera recoger por camino alguno.
Y digo, por fin,
lo que quise siempre decir:
No es preciso fingir.
16/10/15

martes, 7 de noviembre de 2017

Geopoesía 6. Zancadillas de París



Zancadillas de París

En campos yermos
donde venció el amor
ayunas quedan de arado
sus tierras eremitas,

aquellas rodillas adorables
los cerros musicales sus pasos
sorteando calles inmensas
de adoquines y de barro,

aquellas ternuras ciertas
que prometían sus pechos
de silencios de luna bañados,

hoy me parecen vanos
recuerdos ingrávidos,
lejanías de tiempo soñado.
14/06/2016

Geopoesía 5. Epifanía

El gran amor que sólo a veces brilla en el mundo, alumbra cada rincón...
(J.A. Goytisolo)
 Epifanía

Qué no daría yo

por unos versos de presencia
de los copos de tu ausencia

Qué no daría yo

en esas horas despejadas

y desiertas

Qué no daría yo.


 Qué daría yo
por la nueva vida de las cosas

apreciadas en la aurora

Qué daría yo

tras las luces cegadas del ocaso

por ese gran amor

que sólo a veces brilla

y dicen resplandece.


Diría que llego sin embargo
diría que lo hago con retardo

  diría que también con embargo.

21/07/2016

Geopoesía 4. Somos muchos

 Somos muchos

Quiero pensar que fuiste alguien 
pero ya no eres nadie.
No es un pensamiento incontinente,
sino torpe y muy vulgar.
Veo el atardecer,
pienso que puedo olvidar,
como el sol se esconde
su vicio torpe de recordar:
recordar de forma amena
y entretenida.

Cómo se puede ser alguien
y dejar de serlo
cómo vivir sin recordar,
vivir sin deleitarse.
 No sería yo
otra persona triste y huraña.

Quiero pensar que somos alguien
y que a veces somos muchos,
que somos como estrellas
y un todo nos completa.
Una persona, como dijo el poeta
portugués del mismo nombre.

Quiero pensar que somos buques
en la noche calma.
-Buques que pasan uno por el otro
en la noche-

Una noche de luna en la Tejea, Hervás 09.07.15