martes, 18 de octubre de 2011

15M, 15O o lo que sea esto: líquido, sólido o gaseoso

El segundo. No va a aplicar la tasa Tobin (ITF)
Durán o Durão. El primero, del que no disponemos de foto, ya que es un sólido que no se mueve, es ángel duradero y pertinaz, el segundo es barroso y exterminador.
Vean sino su gesto adusto y delirante, a la derecha.

El primero (ya hemos dicho que no tenemos la foto) es un amigo mío de Hervás, defiende la anarquía consciente, la autogestión y la democracia directa; el segundo preconiza el liberalismo a escala europea y su aplicación tramposa a la democracia ficticia afincada en el viejo mundo.

El primero dice que lo práctico es el acoso a los poderosos moviendo la corriente del 15 O adecuadamente; el segundo practica, tal como le dicen los avaros, el acoso a los pobres y las naciones periféricas hasta un extremo insoportable.

Y sigue la retahíla:
Que si la conciencia colectiva, que si la huella ecológica, que si el fluido líquido de la corriente, todo aquello que no empapará a las élites.

El tercero. El del movimiento líquido
Pero hay más. Porque llega un tercero, polaco como Wojtyla, Sigmun Bauman, con una particular teoría de los fluidos. Véanlo a la derecha, tan pasmarote.

El 15M/15O es un movimiento líquido y adolece de emocionalidad por lo que, o bien se futiliza y evapora, pasando de líquido a gas; o bien se afianza con el pensamiento, pasando entonces de líquido a sólido. 

Pero también está, digo yo, la virtud de la "sublimación", que es el caso indistinto del cambio de estado entre gas y sólido. De modo que de la nada espiritual se puede pasar al pensamiento, y al contrario, de este a la nada, lo cual es un acto sublime.

Observen con detenimiento el clásico diagrama y no tengan más que aplicar lo dicho.
Donde pone líquido está la emoción actual del 15 O. 
Donde pone sólido, el pensamiento. 
Y donde pone gaseoso estaría el espíritu, el negocio boyante de Domingo (ver entrada de La tía Merce, del 13 de octubre pasado)

Pero no se relajen ahora que van comprendiendo, todavía hay un cuarto, y no es oscuro ni negro (¿por qué no conoceremos ningún filósofo negro? no digo que no lo haya) es judío. Su foto esta abajo, es el norteamericano Immanuel Wallerstein, el teórico del sistema-mundo, cuyas ideas sintetizamos a continuación.

El moderno sistema-mundo ha sido un tipo muy particular de sistema histórico, distinto de cualquier otro del que hayamos tenido conocimiento hasta ahora.
Es una economía-mundo, seguramente no la primera, pero la única que sobrevivió bastante tiempo para institucionalizar un modo de producción capitalista, y en consecuencia la única economía mundo que ha tenido éxito en ampliar sus límites externos para abarcar el globo entero.

Solo la economía-mundo capitalista ha hecho de la acumulación de capital la fuerza motriz.
Esta estructura es coherente, y ha funcionado efectivamente durante unos 500 años. Ahora ha alcanzado los límites de esa eficacia.

Lo único que le falta al capitalismo es empujarle al precipicio. Por eso, el Sr. Wallerstein ha contratado a un sicario, que es el subcomandante Marcos. Véanlos Vds. mismos, antes de cenar.


El cuarto, I.W.allerstein con S.M.

Picón



Roble


En cierta ocasión, tendría unos cinco años, a finales de otoño, nos dijeron que íbamos a ir al monte a pasar el día. Sólo quedaron en casa los más pequeños. En total entre niños, adolescentes y personas mayores seríamos unos doce o catorce.
A los menores nos subieron a la tartana de mi abuelo, con un toldo cilíndrico como los del oeste americano, junto con la comida y bebida para toda la jornada, las sierras, hachas y demás útiles del leñador y el piconero. El carro estaba ya  casi en desuso desde que abandonara los caminos más largos de León repartiendo el chocolate familiar que fabricaban.

Mis tíos y mis padres  distribuyeron el trabajo de cortar la leña de roble y encina, preparar la chimenea y encender el fuego para  calentarse y cocinar. A nosotros nos dejaban las tareas sencillas del transporte de la poda fina y la selección de las ramas menos pesadas de acuerdo a su grosor. Era un juego.
Debimos de comer muchísimo porque el apetito se despierta trabajando en el campo. Y a un niño más. Recuerdo haber estado sentado varias veces en unas piedras que colocaron entorno a una fogata cerca de la chimenea, donde comíamos.

Entonces todavía se hacían aquellas grandes montañas comunales de leña, en capas circulares superpuestas, que aparecen en la película de Armendariz, Tasio. Era la cosecha de picón, el carbón vegetal que alimentaría los braseros de las casas en el largo y frío invierno mesetario.  En el curso del día se iría transformando en un túmulo humeante y,  llegada  la noche, en un fantástico,  palpitante hormiguero de fuego lento,  interno,  y chispas que salían de la chimenea entre el humo contenido de toda la masa viva respirando como un animal.

Cayó la noche misteriosa y la gran sorpresa: los más jóvenes, dos primos unos meses más pequeños y yo, dormiríamos en la tartana, porque los adultos debían vigilar permanentemente el horno hasta el amanecer. Ya estábamos en el regazo de nuestras respectivas madres, tapados con mantas  y así tal cual nos llevaron al carro.
Yo protesté diciendo que quería quedar con los mayores, que no tenía sueño, y era verdad, estaba escepcionalmente exaltado y podía sentir el rubor del calor del fuego en la cara y el brillo, común a todos los niños, en los ojos maravillados. ¡Era un espectáculo!
Pero de nada me sirvió.

Nos dieron un beso y nos dejaron allí. Al momento mis primos dormían como benditos, pero yo estuve paralizado de miedo mucho tiempo. Sólo me consolaban las voces y las risas un poco lejanas de mi familia y el resplandor de la fogata que llegaba a través del toldo como un halo rosado que parecía encenderme y calentarme la cara.


A unos veinte metros de la tartana había un claro de esos que hacen las encinas, donde se pueden encontrar setas, Boletus y Amanitas Cesáreas para comer, pero también Muscarias para alucinar o Phaloides para morir.
"Círculos misteriosos de los adolescentes"  se titula el 2º movimiento de El Sacrificio, de la Consagración de la primavera de Stravinsky. ¡Oh bosques y espesuras/  Plantadas por la mano del Amado!, dice san Juan de la Cruz. La Piconera de Julio Romero y las piconeritas del Madrid galdosiano. Corra de brujas buenas, de las que hablaba Roidis.

Yo sabía que  en ese claro había una fosa común con doce personas, republicanos de Valderas que habían sido "paseados", torturados y asesinados  por falangistas durante la guerra civil, y enterrados allí.

Entonces era obligado ir a misa  los domingos y fiestas de guardar.

Salud y calor.

Ramiro  R . P.