viernes, 9 de febrero de 2018

Así no podemos seguir 0. Crisis del sistema

Rich man, rich poor (sic)

Ya estoy convencido de que todo lo que nos concierne es puro negocio, impuro. Que más allá de las mercancías habituales relacionadas con objetos y servicios, todos los factores de producción que inciden en la economía, como la tierra, el trabajo o el capital son todo negocio, reducibles a eso. No Hay Nada que no lo sea, nada. Si existe es porque es negocio. Si no existe es porque no lo es.

¡El Capitalismo hace de todo negocio! Incluidas las personas. La salud y la muerte; la educación y la cultura; los cuidados y los descuidados; la seguridad y el orden; los polis y los ladrones; la beneficencia y las prisiones...

Ya nuestros propios pensamientos de forma involuntaria, casi voluntaria  o voluntaria abiertamente, a través de las putas redes sociales (nunca mejor a cuento lo de redes) son entero pasto del negocio de datos e información dominante. Reducidos a algoritmos y metadatos somos ya inscritos y evaluados: negocian con nosotros y nos controlan con ello. Y con los sentimientos ocurre otro tanto, como podemos ver en esos degradantes programas de explotación/ exhibición de sentimientos, bondades o truculencias en las TVs: todas.

Entonces, cuando no quede nada más nada explotable de nosotros entonces lo habremos perdido todo, de lo mucho común que teníamos no nos quedará nada. Y de lo íntimo propio, por supuesto, lo sabrán todo.

El nido prolífico de lo común fue clamorosamente vaciado, igual que el planeta, lo que algún día fue de todos ha sido expropiado de forma firme y meticulosa... De modo tal que solo nos queda la subversión ante la magnitud e impiedad del atraco perpetrado.

Nos la han metido doblada, muy doblada ¡Sí! Con mucho gusto y agradecidos parecen estar muchos. Nos permiten acceder a la propiedad pero sólo en términos de contento individual, algo que pueda ser comprado y vendido, cambiado como cromos, pero no en términos de bien público, que es lo que une y cimienta la comunidad.
Propiedad para favorecer y potenciar lo privado y privativo. Ampliar las desigualdades y miedos entre los que somos iguales y compañeros.

O sea, que procuremos afanarnos en la lucha por el tener, en lo competitivo en todos los órdenes, pero no, no en lo colaborativo, aquello que ayude a desenmascarar el fraude del sistema. Que vayamos con sus reglas tras la conquista del poder, tras la conquista del empleo por más mierdoso que este sea, tras nuestra pensión fetén, tras nuestra educación o sanidad privadas, etc. Que siga la explotación de los recursos, competitivos en el lenguaje y en todo lo simbólico. Todo convertirlo en capital, bien mercante.

El régimen llamado democrático, para consolarnos nuevamente, no es más que una representación burda e infantil del sistema que nos aliena como seres humanos y como ciudadanos ( seres en comunidad o comunión)

Ese sistema, aciertan ustedes, se llama capitalismo, capitalismo desbocado ya, descontrolado, enfermo y agónico, basado en la desigualdad y en la obsolescencia. Si algún día el capitalismo fue humano (cosa que dudo) porque el interés y la ganancia lo son, sin duda perdió su humanidad con este grito inclemente de la globalización...
El sistema nos conduce imparable no de forma ciega y cateta sino de un modo alevoso y premeditado, calculado, al colapso. Pero no a un colapso cualquiera sino a un colapso civilizatorio: el fin del antropoceno.

Las élites económico-financieras que gobiernan el sistema son metafísicamente extractivas, élites voraces que están educadas a aprovecharse del esfuerzo histórico de generaciones de hombres y mujeres trabajadoras de todo el mundo, gentes desgraciadas, muchas sin saberlo, que hemos perdido la conciencia de lo que fuimos como comunes e iguales porque nos ha penetrado el virus de la separación egopática del cuerpo social.

Ellos, las élites que nos conducen, son los ricos de toda la vida. Y más empoderados que nunca, de entre ellos los más ricos, los que están ganando la partida por goleada, la verdadera lucha de clases frente a los pobres que creían haber levantado alguna su voz. Los parias de la tierra que decía Marx que íbamos a ganar la historia vivimos hoy acomplejados, paralizados y adormecidos por el miedo o el afán de poseer.

¡Es una pena! Porque vivimos en una casa hermosa y capaz, pero nuestra civilización, finalmente, ha construido un mundo infame, enfermo y desigual.
ENGORDAR PARA MORIR

martes, 6 de febrero de 2018

El barón rampante en Perdigón

El barón rampante
El Perdigón
Si, si. Urdangarín.  Este chico promete.
Recorte de prensa (30/12/1997) de La Opinión de Zamora con orgullo enmarcado en la Bodega La Antigua en el pueblo de El Perdigón, no lejos de la capital donde Claudio Rodriguez componía sus versos y Agustín García Calvo localizaba su Manifiesto Antinacionalista.


A la derecha, escudo de perdigonés
El día de los santos inocentes el lechón se comió un cabrón, el cabrón no dijo nada. 
O bien digamos, el cabrón se dedicó a la mamandurria, lo que hizo con alevosa deleitación.
Ricas mollejas se jincó el guapo barón rampante.
Nos cuenta el cronista que fue, nada menos, el duque de Mallorca, mas yo creía que era tan sólo de la ciudad de Palma (le vi yo la la placa al lado de El Borne)
Pero no, tenía que ser toa la isla para él, el esbelto varón, el barón empalmado con la pelota en mano. 

Y aún hay mas. 
El dueño no creía verse digno ante tan ilustres visitantes.
Dice cronista que reaccionó con estupor. ¿Será que sería estupefacto, absorto, impresionado, incrédulo... ?
¿O se anticipaba visionario a los aires del atraco? 

Y de postre arroz con leche. 
Y el regalo del posado de la foto.
(Seguro que encima se fueron sin pagar, 
 un simpa de tahur handboléico)

          Y el tiempo vuela, en ese mismo mesón bodega.
    
 


  
Estampas tauromaquicas de Goya, azulejos enmarcados junto a Urdangarín  




jueves, 1 de febrero de 2018

Nikomedes el ubicuo. Imago, ergo sum

Joan Fontcuberta1. Nikomedes levita
Nikomedes el ubicuo

Ortopope dacio o makedacio
levitando con despacio, 
entre ikonos, Nikomedes,
ortodoxo imaginario!

Ermitaño helmántico,
vértigo apasionado,
líquido procesionario,
lácrimas y opidácios.

Ay! Nicomedes, nicomedes
Ni me comes ni me envedes.
Ni traguedias, ni comedias,
ni con medias, ni sin ellas...

No me digas Nicomedes,
ni mendades, ni mendigas,
Nicomedes, ni encomiendes,
ni maldigas, ni me enredes!!

No va a misa la campana, pero a todos llama


Por mucho que le di a la campana,
nadie acudió a mi llamada...


Negación de la ubicuidad, para distintos refraneros:

No se puede estar en misa y repicando


Sabido es que no se pueden hacer a un tiempo y con perfección dos cosas muy diferentes, por ser incompatibles la mayoría de las veces.





    Joan Fontcuberta2. Nikomedes, en rapto opiáceo



  1. Y en ruso: 
    На двух свадьбах сразу не танцуют
    (No se baila a la vez en dos bodas)
    Y en griego:
    Όποιος ανακατώνεται σε πολλά, λίγα βγάζει πέρα
    (Quien se mezcla en muchas cosas, poco saca adelante)
    Y ya puestos, en portugués:
    Quem toca o carrilhão não vai na procissão
    (El que toca el carillón no va a la procesión)
  2. El monje psilicótico dejó dicho que para el griego hay uno castellano,
    Hombre de muchos oficios pobre seguro.
    Y otros nuevos de su propia cosecha, 
    Más sabe de maitines la campana que el cura y el monaguillo.
    Y el anticlerical,
    De campanas arrebato, con los curas no me trato.
  3. En realidad para el griego es más propio el que estará en la mente de todos
    Quien mucho abarca poco aprieta. 
    Pero podíamos pasarnos así una semana, como Sancho.
    ...El que se pica ajos come
Joan Fontcuberta3. Nikomedes, en rapto transexual
Sobre Quién mucho abarca, poco aprieta

Alude a quien, al tratar de emprender varias cosas a un tiempo, no desempeña bien ninguna. También se aplica a la capacidad intelectual que, por estar dispersa en varios asuntos a la vez, no rinde como debiera y no avanza en ninguno.
За двумя зайцами погонишься - ни одного не поймаешь
(Si corres tras dos liebres, no cazarás ninguna)
Su correlato griego ya está escrito.
Αγιοσ Κοσμασ. Κολοβατα, Φοκιδα. 31/12/2011

La conjura de necios y torpes


¿Recogemos lo que sembramos?
-Claro. Si no sembramos no recogemos.
Pero ¿cómo podemos ir por la vida pensando que nos merecemos esto o aquello?
Craso error. No nos merecemos mucho mas de lo que tenemos.
Aunque no siempre tenemos lo que nos corresponde. Por el hecho de ser nos corresponde mucho: la vida. La vida no es valle de lágrimas, tampoco días de vino y rosas.
La ley del karma nos ayuda a comprender nuestro fin, no es una ley de castigo, es una ley de amor, recibir y dar. Ejercicio de mucha inteligencia.
Podemos decidir mucho sobre nosotros mismos. No importa equivocarse, si se aprende. Cuanto mas te equivocas, mas aprendes.

Estoy dispuesto a sufrir sin límite todo lo que me caiga, dispuesto a disfrutar a tope todo lo que me encuentre por el camino cuando estoy atento, pero en ese tránsito debo aprovechar la ocasión de hacer el aprendizaje que se me ofrece. Sé que no es una cosa personal, por la que me tenga que censurar continuamente o poner excusas para la inacción... Hacer, intentarlo, no tener miedo, acercarse al otro que soy yo. Eso creo que es bastante.
"El sufrimiento sólo es útil en la medida que nos empuja a hacer una toma de conciencia que no hubiéramos hecho sin él"
-Un pretexto para despertar, para ver la realidad con una nueva mirada, más desprendida, más desapegada, más amable...
¡¡ Pensar que otro puede salvarme es absolutamente ilusorio!! No creas en mesías ni salvadores.
Un trabajo de transformación interior requiere fuerza de voluntad.
Ah!! Hay que dejar definitivamente el miedo a un lado. Estar atento.

jueves, 25 de enero de 2018

Soneto de Diakoptó (antes viaje a Hélade)




En el golfo de Corinto
costa breve de Diakopto,
cumbres níveas derramadas

mar de fuentes del Parnaso.

Garganta melancólica
asoma heridas al paso.
Brotan helénicos cipreses
sublimes pueblos blancos,

abetos que son metálicos, 
olivos que son agrestes
abren caminos sensatos
  
por abanicos celestes,
entre viñedos vetustos 
son cautivos naranjos.
     Kalávrita, Pelopóneso. 2012

jueves, 18 de enero de 2018

Conversación con el Santorrostro

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgUYuRgku-pL8NFiCu7YQegfp5BJgLUeTowOKxRebnW3CbePnBeTv2XEefLnnBx_00IE9F4iuzhKeQCg5ZS6NVhpJNKR73R_pt0VnCWE6RIcqEZfQXQAujT1Zj2CnU5RaAtgLva_4Xqj1EK/s1600/Garranzo.jpg
Garranzo, sine copulo sine populo
 La viña devastada por los jabalíes*

El santorrostro, la común salamanquesa, no es originario de Salamanca como podría parecer sino, por saber científico magrebí, Tarentola Mauritánica. Otros nombres son saltarrostro, geko,dragó para catalanes y para Sanchez Dragó, el macho celtibérico por antonomasia. Santorrostro , su nombre mas certero, es un ser realmente admirable por su porte sáurico, su plena indolencia, su magia contemplativa, cuasisagrada diría yo. Hijo de cueva nigromante, audaz escalador, reptil dotado de pies ventosa, portento de natura. Capaz de burlarse de la gravedad se encarama en el rincón más obtuso de la casa, del muro, del alero, del árbol. Te observa plácido con sus ojos camaleónicos: es el príncipe de la noche, sin dudarlo. 

Le veo sesteando por las paredes que fueron recalentadas por el sol inclemente de la jornada, se regocija como un animal vicioso que ha sobrevivido a todas las plagas de la Tierra, incluída la del hombre. Noctámbulo impenitente, escondido del Sol en los más íntimos recovecos, aunque no de su calor amado, se encomienda por la noche a las estrellas fulgurantes a las que adora. Veo como se dirige de tú a tú a la luna: sus misteriosos aullidos apenas audibles, de frecuencia isocrónica mientras copula. Buda sáurico asaz tranquilo, impasible su paseo triunfal, claro ejemplo de la sagacidad y poderío de su raza.
¿No han reparado ustedes en la chulería cínica de este increíble animal?
Creo que le echaré de menos cuando el invierno le aletargue y nos prive de su bondadosa compañía nocturna. Diría que es una reliquia de la era prediluviana o mercurial, anterior al nacimiento de los dioses caídos, anterior a los hombres capullos colonizadores, a las ortigas que pueblan los despoblados, a todo aquello conocido después de los insectos de los pantanos.
Pasábamos así noche insomne, penetrados por lírica de soledad deseada en deshabitado pueblo de Garranzo. Las avispas habituales me habían picado con ganas locas en el cordel de ganados al tocarcon mi cayado involuntario un nido terrero. A pesar del barro ungido con pis la pierna se me inchó bastante por la noche: ardía. Híce pues algunas conjeturas:
Esta que mira si es criatura iluminada, no tiene que mearse encima como he tenido que hacer yo para aplacar el ardor con barro. Ha llegado a ser un YO completo que no se mea encima, ni se caga.Todo es gozar para ella.

- Yo soy el santorrostro, me replica, y tú te callas.

Vengo a conocer lo que os conviene a los hombres, lo que os aflige, viéndoos tan afanosos con vuestro inútil bregar, revolcándoos en fango estéril. ¡Qué pena me dais!...
A lo lejos se atisban otros pueblos, otras pasiones, lucecitas que parapadean ansiosas ¡qué graciosos y ridículos los pueblos parecen! Algunos deben estar en fiestas ferragostanas, se lanza algún cohete del que nos llega resplandor antes que ruido. Cohetes como el que a Modesto el alguacil le llevó la mano. Mano fugitiva que quiso alzcanzar estrella fugaz y no tuvo mas que volver vacía a la Tierra. Mano vacía sin conseguir nada de nada; plantose encima de una encina a descansar dándole de comer a los cuervos.
Somos tan terrestres, somos tan celestes.
Miro desde nuestro pueblo “Alzado de la ruina” como dijo aquel poeta maldito, Aníbal Núñez, poco antes de morir... -Los poetas no se suicidan tan solo porque les refuten un dato. ¡Es de creer que lo hacen por algo mas!

Salamanquesa, santorrostro, geko o dragó ¿Tú que dices?
La pasión por la verdad, en verdad, es un ejercicio hiperestésico, una ironía del destino que coloca al hombre temblando debajo de una bóveda inmensa que le fagocita por partes, primero la mano, el corazón, luego el resto de pasiones, el sueño... Engullido finalmente por la tierra de la que emergió. 

           Por fin nos pregunta este santorrostro:
-¿Quién eres tú, bípedo insalubre que tanto quieres saber?
-¿Y para qué saber tanto? No hay nada que saber.
¿Queremos ser visibles o permanecer en la invisibilidad? ¿Destacar o pasar de puntillas por el mundo? ¿Rebeldes o normales? Desde luego podrían ser las cosas más sencillas de lo que son, al menos mas pacíficas, pero no, no, Marx no leyó a Holderlin, Holderlin no leyó a Marx, Marx declaró la guerra a Bakunin... Y ninguno conoció la virtud de la realidad del Presente, soñaban con futuro redentor. Me pregunto:

¿Cómo podemos conformarnos como seres gregarios desde profunda soledad? ¡Soledad, criatura primorosa que no sabe que es hermosa!
Uno creía que se podía cambiar el mundo, hasta luchaba y dejaba la vida por ello; el otro, que había que cambiar al hombre, sin mirarse a sí mismo.
¿Pero quién pensaba que la verdad NO era NADA de esto?

Fracasó el mundo, fracasó el hombre. ¿Fracasaron los dos?

El optimista como sabemos está muy mal informado; el pesimista, como dijo Saramago, es el único interesado en cambiar el mundo, porque los anteriores están encantados con lo que hay. ¡¡Pero si ni siquiera te ves el culo, tú no puedes cambiar nada!! Ciorán lo resumió mejor que nadie:

“El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única, en realidad” 



17 de enero de 2018. Tercera versión

1 de abril de 2016,. Segunda versión

*Apareció con este título en Ambroz Información, agosto de 2011

(cuando MM faltó a su cita)

lunes, 15 de enero de 2018

Mi querida enfermera

Oposiciones del SES, mas de 1300 plazas
Diremos que se llama Elvira nuestra protagonista, no quiero arruinar ninguna reputación, con lo fácil que es! Empezaremos diciendo que es una petarda, mas es una buena profesional, así me lo parece. Elvira es muy buena y simpática con los galenos, empática y maternal con los usuarios. Sin embargo, con embargo, percibo que sin darse cuenta es bastante clasista, está educada en buena casa.
En cuanto coge hebra no deja de rajar al primer resquicio del asueto en el trabajo. Pero su momento estelar es, sin duda, cuando llega la hora del papeo en el piso de solteros que es el PAC (Puntos de Atención Continuada) Lo que hace más agradables y sabrosas sus guardias. Entonces Elvira se convierte en una consumada maestra de las ceremonias gastronómicas del equipo. Cocina de puta madre y trae de su casa delicatessen al PAC. Es muy liberal y esto le hace ser adorable por todos, que lógicamente atienden su rollo particular mientras comen los excelsos platos que prepara. Yo también, lo confieso, en un par de ocasiones.

Si hay película buena, hoy la saga de El Padrino toca, es preferible renunciar directamente a cualquier esperanza de poder verla. Así que me retiro a escribir esta entrada con un poco de resentimiento. ¡Con las ganas que tenía de ver a Don Vito!

Es normal que cuando está Elvira se aprecie un fuerte aumento del stock de tarrinas precocinadas inundando el frigorífico del PAC, todas dispuestas a caducar de inmediato, si no son consumidas antes. A mi me duele este derroche de comida (siempre me ha dolido el derroche alimentario) y busco una salida urgente a tal stock ya que estamos en urgencias y me parece inapropiado tirar la comida: es mala praxis y peor ejemplo. Por imperativo de los recortes, el SES (Servicio Extremeño de Salud) va a eliminar este catering en breve, del mismo modo que deciden terminar con nuestra prolífica y celosa relación, la de los celadores sanitarios con los pacientes impacientes, fuente inagotable de salud y de buen humor, como he querido transmitir...

Voy al trabajo confiado en volver a casa sin hambre porque siempre hay posibilidad de pillar cacho y llenar el buche. Ando  rebuscando, sin complejo alguno por parecer un barbado indigente (que es lo que soy) en el stockaje del frigorífico. No digo que sea para los perros, como se suele decir para evitar la vergüenza, sino que es declaradamente para mí estómago, como si eso tuviera que ser una deshonra. Pero, eso sí! que no se me ocurra echar el guante a una tarrina que no haya caducado; si es caduca entonces no importa. El médico no puede comer caducados, el celador sí, tiene el estómago adaptado. El otro día, fue la segunda vez que me ocurrió, me pasé de listo, me comí la cena de los facultativos ¡por todo el morro, oiga! como si fuera un carpanta con hambre atrasada. Era un día que no estaba Elvira, claro! Voy a contarlo, puesto que también debo ser yo blanco de mi propia burla y chanza, que no solo de la infamia ajena vive el hombre.

sueño con tarrinas, sueño de tarrinas
El equipo había salido a una urgencia a Baños, se retrasaban, me encontraba muy solito, me apretó severamente la gazuza y...  una cosa llevó a la otra. Así que ¡zas! con determitación, sin nocturnidad y con grande alevosía pude efectuar uno de mis temidos golpes de mano al frigorífico del PAC. ¡Ah, necio de mí! me equivoqué fatalmente en la lectura de los códigos de las tarrinas y me zampé dos sopas de pescado, dos, y 2 cremas de calabacín, 2. Estaban Co-Jo-Nu-Das.
Me cegó la gula, lo reconozco, y el no llevar las gafas de cerca puestas. El enfado del equipo estaba muy justificado y sabido es que ante justas quejas, no queda ya sino agachar las orejas. Así lo hice, muy contrito me excusé del modo en que lo hizo el rey borbón cuando se fue a cazar el elefante blanco con una golfilla alemana:
-Lo siento mucho, no volverá a ocurrir, acerté a balbucear.
Si a él le valió, que tiene la más alta y duradera magistratura del Estado ¡¡Por qué no me va valer a mí, indigno de mí, que estoy de paso por aquí!! Aunque nos habían prometido la temporalidad de un año en el PAC (a los que sacamos la plaza) vemos que a esta mi humilde magistratura le quedan tan sólo tres o cuatro atracos más, no más.
Volvamos a Elvira, nuestra barbie, pues rubia y bien parecida es. Seguro que tiene una colección de estas muñequitas en casa.
Su incontinencia verbal incluye la comunicación telefónica, insufrible, lo que me obliga a convertirme en su telefonista personal cuando le llama su ensalzado marido, otro profesional de la LSD, macho alfa de la familia SES que le puede llamar un buen puñado de veces a lo largo de la jornada para informarle de gilipolleces varias o preguntarle por cada movimiento que realiza. Habla con absoluta naturalidad e indiscreción tanto de su vida privada como de la mundana (sin saber distinguir ambas) aunque supongo que ella cree que es admirable todo lo que hace para todos los que la escuchan. Debe resultar muy chic en otros contextos pero aquí en un PAC resulta claramente patético.

Ignora o prefiere ignorar lo insoportable que es escuchar su proclamada comodidad material cuando hay tanta gente, incluso a su alrededor, que no viven en ese mundo de opulencia, dispendio y maravillas, o que en cuatro días iremos a la puta calle los celadores, cosa que no le interesa lo más mínimo, aunque se acordará cuando oiga la llamada intempestiva a las tres de la madrugada y le toque a ella abrir la puerta a los pacientes, recibirlos, calmarlos, registrarlos, limpiar potas y otras basurillas. En fin.

¡Por Dios! me digo, ¿pero no se da cuenta ella? Que alguien le tape la boca con una de las salchichas criollas que ha traído o sea al menos tan audaz como para conducir la conversación a otro derrotero que no sea el consabido yo-yo, el mi-me, el conmigo, el tengo, el  voy o el vengo, el me cago o el me meo. Escuchando a Elvira parece que todo en la vida es bonito y perfecto. Un mundo de maravillas y de sabrosas comidas.

Bajé la bandera el segundo día, reconozco que fui poco tolerante. Me aburrí pronto de sus recurrentes viajes a ultramar, ya fueran de vuelta o proyectados, a Londres, a París, a Santander, a Sevilla o a las playas de Cádiz de junio a setiembre. De sus mariscadas y fiestorras con sus amigos desconocidos, que consigue que dejen de serlo para convertirlos en populares merced a sus prolijas explicaciones, nunca demandadas. De sus compras de boutique o de otros productos de semilujo en Cáceres o Madrid. De su familia tan común y tan corriente. De las Ferias de vanidades que ahora llegan a su pseudo capital provinciana, que es Plasencia. Exhibición insulsa de una holgada vida regalada sin el menor interés ni ejemplaridad para nadie. Eso al menos, creo yo.
Lo siento Elvira, no hay nada personal en este ataque furibundo, es un ataque a todo lo que representas con tanto orgullo inconsciente y frivolidad sub-normal. Para compensar este mi atrevimiento, en tu favor he de confesar que te lo curras, que te lo ganas bien ganao y que te lo gastas bien gastao, como te apetece, y que haces muy bien. Ójala fueramos todos tan currantes.
Nunca le he visto un gesto de perrería ni de mala leche con sus enfermos, como tienen otros sanitarios parafascistas que hacen su trabajo sin honor ni compasión alguna. A cambio sus quejas son permanentes de todo lo que acontece, gente que no ejercita la más mínima empatía, que se creen endiosados matasanos de intereconomía digital, que sólo esperan reverencias y pleitesía de la concurrencia y alguna caja de cerezas en su temporada por parte de los pacientes. Finalmente me pregunto:
¿Pero tiene algo esta chica que se reserve para sí, algo que no comparta con los demás en esta inercia cotidiana de las guardias?
Siempre hay alguna trastienda en las personas de verbo incontinente, pero en su caso cuesta descubrirlo. Incluso deja caer como el que no quiere la cosa la satisfacción de que goza en el terreno sexual, eficacia que es debida a la pericia de sus marido cirujano con el estilete de matar. Tiene la voz cascada de tanto cascar y se excita de tanto hacerlo, con demasiada fruición. Me la puedo imaginar con ese estilete clavado pidiendo misericordia. Efecto evidente de la verborragia.

Hoy se empeña en que hay que ver las fotos de su último viaje, boda o sarao. Además, está la mar de contenta porque va a ser licenciada ¡Licenciada de cuatro años! grado le llaman, elevando el rango de la nurselería diplomada. Podrá ya hacer informes, prescribir recetas  y estampar como los galenos su firma con el indeleble sello de la ciencia. Podemos ya anticipar esta dicha, imaginarla, vislumbrarla con un florido pato a la naranja ante la mesa. Lo conseguirá y se lo merecerá. Quizá entonces muestre sin querer esa trastienda escondida, se nos emborrachará de forma inocente y dejará de ensalzar de una puta vez a su marido, para darse cuenta de una puta vez que ella vale por sí misma, que ella vale mucho, mucho mas que su marido el de pelo engominado.

Para terminar. Supongo que nuestra enfermera preferida es un ejemplo modélico del ascensor social en el mundo ultracorporativo de la sanidad ALFA. Fue capaz de seducir a su marido, de los Sanchez Ocaña (real pero ficticio) de toda la vida, que seguramente le pondrá los cuernos del venado cuando se va de montería monfragüeña o safari africano sin pestañear, como el monarca. En su caso, nadie podrá decir que haya habido codazos, pisotones o malos gestos por todo lo que ha logrado. Logrado con esfuerzo y con amor.

Sí habrá que decir que hubo abundancia de espárragos, criadillas, ilustradas ensaladillas, gordillas, pil-piles, tostones, calderetas, enmarinados, trufas, etc. Y no sigo, porque me vuelve la gazuza y me pongo malo de verdad.
Esta chica, con franqueza, vale mucho!

viernes, 12 de enero de 2018

El viaje y el ventero

mañana boreal
 El viaje y el ventero
El ventero, aunque habitador del campo, no ha pasado generalmente sus primeros años en el campo, ni ha sido gañán ni hortelano, ni ayudado de un modo o de otro al cultivo de la tierra. Por lo regular, fue en su juventud soldado o contrabandista, esto es, hombre de armas; y si no nació con temperamento belicoso y bajo la influencia del planeta Marte, fue sin duda en sus años mozos, calesero, arriero o corredor de bestias, que el vulgo suele llamar chalán.
El Duque de Rivas, El Ventero, 1851

el viaje por la luna después del astronauta
- Tú sabes lo que le queda a Jacinto cuando le quitas el cinto?
Pues que se le caen los pantalones, respondo sin pensar.
- Tontín, me dice. Ja, eso es lo que le queda: Ja!!
 Esta es la locuaz andanada con la que se despacha a gusto Esteban, el ventero de la alborada decembrina, serrano, después de dar los malos buenos días mientras otro parroquiano, un poco más madrugador, ya se acurruca en la esquina opuesta de la barra, frotándose las manos. 
Cierto que diligente ya se había puesto a hacer mi café, tan pronto me ve aparecer por la puerta de la calle Compañía con mi gorro ruso y cargado con mi ordenador, cuando al volver del baño, que es lo primero que hago al verle la jeta, me lo encuentro ya servido en mi mesa de costumbre (el café) junto con el coprófilo periódico de la mañana. Dando la bona nueva, aparece la oveja negra en el rebaño del PP, Rato, como si las otras fueran inmaculadas.

Rato, quiero decir que pasa un rato
Tras esta primera andanada sin daños, Esteban está bien dispuesto para todas las siguientes que pudiera lanzar, pero ya no le doy pie a ello porque me siento mucho más aliviado después de bajarme los pantalones (no Jacinto del Ja) y ponerle un telegrama delicado a la In fanta Naranja. Sabe que este menda también tiene el gatillo rápido y la lengua afilada. Lo dejamos así.
Lo cierto es que Esteban siempre está a punto, al quite, con la escopeta cargada, dando conversación a diestro y siniestro, aunque ahora no tiene siniestro ya que el de la esquina dormita por momentos junto a su carajillo. Son las 8 horas y 4 minutos, 2 grados bajo cero.

Atento a Esteban
Luego, pasado un tiempo muy poco prudencial, ya lo tengo pegado a mi mesa para retirarme el servicio, es muy servicial, en exceso... Le estoy echando un vistazo a la prensa, más largo de lo que quisiera: me gusta la retranca gallega de Jabois y la lengua cirujana de Trueba, junior. Es que Esteban y yo estamos poniendo el ordenador a punto y me demuestra una pericia en esto extraordinaria:
- Échate pallá galán, que verás cómo se hacen las particiones para poder aislar ese cluster de los cojones que te está jodiendo el orto.
Es mucho más sutil el ventero, lo sé, pero lo estoy exagerando para la ocasión. Se saca de una petaca que porta al efecto, cual si fuera cartuchera de pistolas, un pen drive verde escogido entre los muchos y dice:
- Esto es como el bálsamo de Fierabrás, se mete en el momento del arranque, pisas el anterior y te pone al día el ubuntu. Pero antes salva todo, advierte.
En esto me demoro...
Esteban es ingeniero informático, no lo dudo. Yo hubiera estado toda la mañana petardeando con la máquina y él me lo reconduce en un plis-plas. Ni me entero, me la ha metido doblada, cabrón.
Hay más anécdotas de Esteban, esa misma tarde me lo encuentro por azar en el autobús urbano n. 11 que conduce a Buenos Aires (barrio) y me habla de la apps del móvil para anticipar el paso de los autobuses por sus paradas y no tener que esperar en ellas, pasando frío que te cagas en la capital charra, a principio de este año del señor de 2018.
Esteban, al parecer, es de familia de buhoneros choriceros de Candelario. No es belicoso pues me confesó que trampeo para no ir a la mili.
NOTA. Si el ventero no es de los choriceros lo hago, acudiendo a la regla de la vehemencia y en uso de la libertad creadora (sic)

jueves, 11 de enero de 2018

Una historia familiar, 1 o 2

Tamborilero a los 70 años en Sequeros
Rompiendo la lógica generacional él, mi padre, aprendió a tocar los instrumentos diez o acaso quince años más tarde que yo. Fue un efecto parasimpático provocado por el ocio jubilar, al tiempo de su regreso a tierra natal, Salamanca, de la que mayormente estuvo separado. Todo ello coincide en paralelo con mi para lela marcha de la misma tierra, aquella donde estudié alatamente, para cumplir luego servicios exteriores: primero rústico-postales en la Sierra y, más tarde, completados en el Norte y el Este. 

Infelizmente mi padre no perseveró lo suficiente con los instrumentos charros pero no le faltaron dotes porque tenía buen oído y gracia, que para este oficio es lo fundamental. Le atorraban mucho en casa y tenía que huir al pueblo, cosa que no le desagradaba en absoluto, para poder ensayar a gusto, con entera libertad, al tiempo que obraba otros ensayos en fogones desprovistos de tutela. Todo ello, más libertad. Con todo, a causa de la falta de esa necesaria continuidad que el oficio musical exige, se ve que acabó desilusionado con la gaita y arrumbando los bártulos al rincón de la bodega por la falta de los progresos que demandaba. Son los bártulos que yo no tardaría en arrebañar a vuelta de aquellos servicios mencionados. Desde entonces, han pasado teinta años, cuento con cuatro gaitas, dos tamboriles, castañuelas, sartenes sonajeras y una botella de anís para hacer carraca.

Como decía, cuando iba al pueblo mi padre se desfogaba mucho allí, tocando en sesiones impenitentes mirando a la Peña de Francia; allí amigos y vecinos le jaleaban con buena compañía de meriendas y bodegas, gratas compañías de amigos que van muriendo y que alternaba convenientemente con el sobrevalorado trabajo versallesco en el jardín de su casa de inmensos 70 metros cuadrados. Agropecuariamente hablando padre no pasó de infante, su mayor logro la plantación de un cedro que cumplió los cuarenta años y que ahora alcanza grandísimo porte.

Su tesón musical fue diríamos más enfocado a la cosa folclórica o etnomusical: tratando de recuperar o hacer acopio de tantas canciones tradicionales como populares que llegaban a su memoria o manos; transcripción de letras y música a partitura; confección de meritorios pregones y algunas ingeniosas coplas de cosecha propia, como la famosa y reconocida "oda al pedo" que no tendré ahora el mal gusto de referir pues estamos en la hora de comer. Siguiendo con la vena artística, palo fuerte de su personalidad, nuestro hombre también dio pávulo a otras aficiones tales como la canción coral o la participación en un grupo teatral aficionado. Todas actividades, hay que decir, en las que alcanzó más fuste y reconocimiento.

Su momento artistico estelar, sin embargo algo tardío, fue alcanzado con la destacada participación en la película de Basilio Martín Patino "Octavia" (2002) rodada integramente en Salamanca. Tras el éxito fulgurante en las pantallas, la canalla prensa del corazón se cebó con él al atribuirle una historia mendaz nada menos que con Penélope Cruz!! 40 años más joven que él, enamorada de sus ojitos rasgados y que nadie se molestó de desmentir; fake news, por cierto, que casí le cuesta su matrimonio en el momento en el que iba a cumplir las bodas de oro!!

Enlazando con Basilio (BMP) mi padre y éste eran de la misma generación, se conocían de la mocedad en la rancia Salamanca de posguerra, donde todos se conocían: debían ser de los mozos más espigados y románticos que paseaban sus penas por la ciudad tormesina. La película es un encargo que la ciudad hace a Basilio con motivo de la capitalidad cultural europea del mismo año.
(Para ver más información de la película y obra, clicar aquí.)
Aunque injustamente no saliera en los créditos, Patino concede a mi padre un papel más allá de figurante con boca. Con boca digo porque tiene papel y guión, hace precisamente de padre de la tonta del bote Antonia San Juan, y chupa de un primer plano excelente (como pocos he visto) en una cena familiar navideña mientras está hablando y comparte mesa con otro admirado artista, Jaume Sisa, que está medio borracho.  El periodista Javier Rioyo también aparece en la película haciendo un cameo.
Al cabo de esta fructífera colaboración BMP le regala el libreto inencontrable con su dedicatoria firmada de la película "Nueve cartas a Berta" (1966) también ambientada en Salamanca. Para mí, una de las mejores películas españolas de todos los tiempos, muy adelantada a su época ramplona. Octavia no vale gran cosa, aunque un segundo visionado, tras la muerte de ambos, me ha provocado una mejor opinión.
Hay obras, las menos, que ganan con el tiempo; la mayoría en cambio sucumbe a su paso.
Primer año triunfal. Soplagaitas a la edad de 4 añitos
Tetuán. Años 60. No sé quiénes son.
Ahora pasamos a otra historia.
Hubo una relación familiar con Marruecos. De los pueblos en general conservadores de Salamanca (Béjar no es Salamanca) salieron en estampida muchos mozos rebotados del arado que acabaron en los brazos del Duque de Ahumada o engrosando las filas del penoso ejército africanista en las primeras décadas del siglo XX. Carne de cañón, estos últimos, en las refriegas militares de Marruecos, estertores del colonialismo español. Mi abuelo Manuel (al que no conocí) fue uno de ellos y creo que probó bien el betún porque he visto una foto de los años 20 con él postrado en lo que parece un hospìtal de campaña. En cualquier caso volvió a la península en los años 30 después de varias campañas desastrosas contra los rifeños, ya con cierto grado ¿llegaría a sargento? y retirado a puesto administrativo en el archivo militar que terminaría siendo de la Guerra Civil tras la victoria franquista. Murió prematuramente, creo que en 1950. 

Hay una foto familiar ¿dónde cojones estará? en la que se le ve en un acto de exaltación nacional y religiosa (lo digo por la presencia de un prelado notorio) en la cruz del Campo de San Francisco junto a Miguel de Unamuno, a la sazón rector de la Universidad. Es tan propia la imagen de 1936 que no da lugar a ninguna duda: la guerra civil ha comenzado y Don Miguel muere a final de dicho año acosado por los que vencerían sin convencer lo mas mínimo. 

Como huérfano que es mi padre y en cumpliendo la edad propia de iniciar la universidad pudo beneficiarse de esos privilegios que los hijos de la milicia vencedores tienen, ingresa en algún internado de Valladolid y estudia Derecho y Magisterio, que culmina en Salamanca. Sus otros dos hermanos, por arriba y por abajo en edad, siguieron el camino del abuelo. Manuel, mi padrino, y Juan, el menor, conocido por Juanito.
Aquí lo dejo, de momento.

sábado, 6 de enero de 2018

Por qué la Navidad ortodoxa es la Epifanía católica

Hoy es Navidad para los ORTODOXOS

Ágil, grácil y custodiada procesión ortodoxa por la inhóspita calle Compañía en Salamanca en conmemoración de la Navidad, fieles al calendario juliano, como la sopa. No me digas que es Nikomedes su pastor rumano? En efecto, Ni me digas nicomedigas es su pastor! Corre que se las pela.

 EL TIEMPO Y LOS DÍAS
El tiempo no sabe que los hombres lo cuentan. El primer intento por un cómputo universal civil en el orbe conocido fue el de Julio César en el año 46 A.C. (de ahí lo de juliano) al que siguió la bula papal de Gregorio XII en 1582 (de ahí lo de gregoriano). Para ajustar al año trópico y en consecuencia al año litúrgico, cuya fecha fundamental es la Pascua de Resurrección "Xristó anesti. Alithos Anesti!* (el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinocio de primavera en el hemisferio norte) hubo de adelantar 10 días el calendario. En consecuencia, suponemos que aplicando los "recortes" ese año realmente hubo 10 días menos. Por la cara. Ese adelanto se ha ido acumulando en relación con el calendario litúrgico ortodoxo, que ha seguido fiel al anterior calendario juliano a pesar de los decretos adoptados por los países de tradición ortodoxa en el siglo XX: Rusia, en 1918 y Grecia, el último, en 1923, adaptándose al moderno gregoriano que funcionaba en el resto de la Europa cristiana.
Cuento, 10 días más, en 1582. En 2012, 14 días más
Como curiosidad, la más famosa revolución, "La Revolución de Octubre", así llamada porque tuvo lugar el 25 de octubre de 1917, según el calendario vigente de la Rusia zarista, no fue tal, es decir, de octubre. ¡No hay ciudad ni aldea rusa que no tenga una calle dedicada a este fecha!. Los bolcheviques cambiaron de calendario al año siguiente y se quedaron sin octubre revolucionario. Hay que ver! se comieron 14 días de una tacada, pasándose a celebrar oficialmente desde entonces un inconsistente 7 noviembre. Así se entienden muchas cosas de aquel mundo ya casi fenecido, entre surreal e hiperealista. Así es cómo entiendo el motivo por el cual los bolcheviques recalcitrantes persisten en celebrar durante 2 semanas, que es el tiempo de desfase entre los dos calendarios.
-¡Los leninistas se apuntan a los dos calendarios! No se conforman con momificar a Lenin, que es como parar el tiempo. Y así les dura la fiesta más que San Fermín a los pamplonicas!
Gorbachov, esto es lo más impopular que hizo, plantó cara a la vodka (sin éxito) Siendo del Sur desconocía que esta bebida en sangre permite que los cuerpos resistan la congelación. Yeltsin se sumó a la fiesta, pues había sido bautizado secretamente inmerso en espirituoso por sus abuelos kulaks de Yekaterinburgo. No obstante Putin, el pobre Putin, es sencillamente abstemio.
*Cristo ha resucitado! A lo que respondemos: -¡En verdad ha resucitado!