jueves, 14 de diciembre de 2017

Verônica, chicuelina o puerta gallola


Hablando de toros con un maestro en el arte de C{uchares -Rom{an, el niño de Las Casas- versado tambi{en la teor{ia econ{omica de Keynes...
Es cierto lo que dice de la realidad brit{anica, pero la española no es mejor, mas bien peor, puesto que nuestros j{ovenes cualificados no se ir{ian a Londres a fregar platos para vivir peor. El sistema keynesiano de posguerra se fue al garete por la propia deriva del capitalismo neoliberal. El ascensor social de Keynes es ahora un descensor, un descensor muy r{apido. Nunca he entendido por qu{e hemos sido tan optimistas con este invento que evita las escaleras y solo lo invoca en la funci{on de subida.
Nuestro sistema económico no pretendía suprimir la movilidad social de la clase trabajadora, pero lo ha hechoEsta posibilidad es ahora tan lejana que hasta las promesas laboristas a la clase trabajadora de posguerra parecen prácticamente…


Podr{ia decir m{as y señalarme como vivo ejemplo, para no tirar la piedra mucho m{as lejos. Mis padres, con su esfuerzo, alcanzaron una alta cualificaci{on y creo que fueron ¨premiados¨ por ello: subieron en el ascensor. Este menda, con su esfuerzo, pero partiendo de posiciones mas ventajosas que otros cuyos padres no hab{ian alcanzado esa alta cualificaci{on, no ha hecho m{as que descender por ese ascensor virtuoso que condena al subempleo y la precariedad. Y que creo que ya va por dos generaciones. Ser{a por la falta de pericia en el mercado laboral de las legiones deformadas o porque el mercado laboral as{i lo establece para los uniformados. Prefiero Portugal

lunes, 11 de diciembre de 2017

Alfanhuí tenía el camino delante de sus ojos


 
En marzo y abril comenzó la abuela de nuevo con sus fiebres y sus tareas, y en mayo, las botas del abuelo volvieron a las arcas. Alfanhuí se calzó las alpargatas de caminante y partió sus dineros con la abuela:

–¡Adiós, abuela Ramona!

Alfanhuí tenía ahora el verano y el camino delante de sus ojos y pasó las montañas hacia el norte, a Castilla otra vez. Los caminos estaban poblados de pájaros y de caminantes. De los primeros segadores que bajaban del norte, a las cebadas tempranas; de carros de bueyes o de mulos, que paraban en los mesones de la carretera con sus cargas de carbón de encina o de alcornoque. Y esto ya lo decía un cantar:

Salamanca la blanca, ¿quién te mantiene?, cuatro carboneritos que van y vienen. 

Los carboneros eran tímidos y cortos para contestar, y por andar con lo negro y porque nadie les robaba la mercancía, se sentían menos que ningún hombre. Formaban en los mesones su grupo oscuro en un rincón, o si había otros caminantes, se salían al sereno a fumar y a mirar la luna sobre la carretera. Las mesoneras echaban el vino con desprecio, porque en el verano todos los pobretones andan sueltos por los caminos. Tampoco los segadores eran gran cosa para las mesoneras, aunque venían de más lejos. Toda era gente dura que no pedía más que vino y pagaba lo justo y traía los huesos hechos a no pedir camas ni melindres.
 
Rafael Sanchez Ferlosio junto a Carmen Martín Gaite

Muy interesante es la aportación que hace Rafael en su Alfanhuí a la vida del mundo rural cuyos rasgos apenas ya palpamos si no es a través del folklore y la imaginación del camino. La charrada nos sigue dejando estupefactos.

Aprovecho el episodio de carboneros, carros y recuas para enmarcar este cantar (apocrifado por mi padre) himno claro de la charrería en el trajín y el polvo que el camino lleva.

Todo aquello pertenece a un mundo que ya perdimos, el trasiego de personas, animales y mercancías. Todo aquello que abrieron los caminos al mundo nos parece muy digno y venturado. Creo firmemente que es así desde la noche de los tiempos, no solamente los históricos. El camino civilizó, amplió los horizontes, hizo humano el paisaje.

Me interesa en particular la localización aludida (ténuemente aludida pero reconocida) la que que atraviesa las montañas y que serían aquellas -no puede ser otras- que las que separan Salamanca y la Alta Extremadura. La Sierra de Gata y El Rebollar.

Por este libro llegamos a Alfanhuí, 1951

domingo, 10 de diciembre de 2017

Geopoesía 23. Ya no vivo por vivir

Poco a poco
poco a poco
poco a poquito
me fui enamorando 
no pude evitarlo 
yo te quiero tanto,
pero tanto y tanto,
tú bien sabes cuánto 
eso y otro tanto 
te quiero decir 
que ya no vivo por vivir.
Que ya no vivo por vivir.

Poco a poco
poco a poco
poco a poquito
me fuiste enseñando 
a besar tus labios
tus ojos, tus manos
tu cuerpo soñado
te tengo en mis brazos
quiero hacer de ti,
yo voy a hacer de ti
el mas grande y dulce amor,
el mas grande y dulce amor.

Poco a poco lentamente 
me enseñaste a querer.
Poco a poco lentamente 
yo de ti me enamoré.
Poco a poco lentamente 
me enseñaste a vivir.
Poco a poco lentamente 
yo me enamoré de ti.

Hoy canto y vivo contenta 
porque ahora ya puedo decir 
que por fin ya no vivo por vivir.
Ya no vivo. 

Hoy canto y vivo contento 
porque ahora ya puedo decir 
que por fin ya no vivo por vivir. 
Ya no vivo.

Juan Gabriel, nada de Pimpinela

viernes, 8 de diciembre de 2017

En las colinas de Manchuria. Urga




НА СОПКАХ МАНЬЧЖУРИИ
EN LAS COLINAS DE MANCHURIA

Тихо вокруг, сопки покрыты мглой.
Вот из-за туч блеснула луна,
Могилы хранят покой.

Белеют кресты - это герои спят.
Прошлого тени кружат давно,
О жертвах боев твердят.

Тихо вокруг, ветер туман унес.
Hа сопках Маньчжурии воины спят
И русских не слышат слез.

Плачет родная мать, плачет молодая жена,
Плачут все, как один человек,
Злой рок и судьбу кляня!..

Пусть гаолян вам навевает сны,
Спите, герои русской земли,
Отчизны родной сыны.

Спите, сыны, вы погибли за Русь, за отчизну,
Но верьте, еще мы за вас отомстим
И справим кровавую тризну.

1906 
De la guerra ruso-japonesa...


Geopoesía 22. Patético juglar

1965
I
Me asusta y me extraño
pensar que soy padre,
insufrible padre pedagogo
de vidas  que desconozco,
un juglar patético
de mi propia educación

II 
Qué puedo pensar ahora
con las palabras que no dispongo,
las palabras que no me valen.
Pienso mejor que no podemos,
que no debemos cambiar ya nada.
Que sólo nos queda dejar
suelta la rienda,
que la vida fluya,
que hable el mejor camino.
La meta que será siempre
el provisional destino.


III 
Hoy también la noche
perdió su rubor,
sin embargo, prefiero el albor
que alumbra
cada nuevo día.
Me parece que es verdad
inasible y palpitante
que es, todavía,
agropecuario despertar.


IV
Son sombras asidas
por la cabeza y los pies.
Libres sombras
que sólo andar saben,
fervientes y fugitivas…
Sombras nacidas
de borroso paisaje.
Parecen pensamiento tibio
de una mañana salvaje.
Sombras esquivas
que la noche retarda
sin aliento,
sin corpórea verdad,
surge figura desnuda,
definitiva,
del polvo de la noche
y la luz de tus días.

(Hervás 03-03-2009) 07-12-2017 Salamanca

jueves, 7 de diciembre de 2017

Geopoesía 21. Claudio Rodríguez, a mi ropa tendida

Foto en pared de algún café de Zamora
A mi ropa tendida (El alma)
ME la están refregando, alguien la aclara.
¡Yo que desde aquel día
la eché a lo sucio para siempre, para
ya no lavarla más, y me servía!
¡Si hasta me está más justa! No la he puesto
pero ahí la veis todos, ahí, tendida,
ropa tendida al sol. ¿Quién es? ¿Qué es esto?
¿Qué lejía inmortal, y qué perdida
jabonadura vuelve, qué blancura?
Como al atardecer el cerro es nuestra ropa
desde la infancia, más y más oscura
y ved la mía ahora. ¡Ved mi ropa.
mi aposento de par en par! ¡Adentro
con todo el aire y todo el cielo encima!
¡Vista la tierra tierra! ¡Más adentro!
¡No tendedla en el patio: ahí, en la cima,
ropa pisada por el sol y el gallo,
por el rey siempre!

He dicho así a media alba
porque de nuevo la hallo,
de nuevo al aire libre sana y salva.
Fue en el río, seguro, en aquel río
donde se lava todo, bajo el puente.
Huele a la misma agua, a cuerpo mío.
¡Y ya sin mancha!
Si hay algún valiente,
que se la ponga! Sé que le ahogaría.
Bien sé que al pie del corazón no es blanca
pero no importa: un día...
¡Qué un día, hoy, mañana que es la fiesta!
Mañana todo el pueblo por las calles
y la conocerán, y dirán: «Ésta
es su camisa, aquélla, la que era
sólo un remiendo y ya no le servía.
¿Qué es este amor? ¿Quién es su lavandera?».
Claudio Rodríguez. De Conjuros
Lisboa. 5 de Febrero 2017

lunes, 4 de diciembre de 2017

Geopoesía 20. Con sabor naranja en cualquier caso

Con sabor naranja en cualquier caso
1. ODA AL HILO DENTAL CON SABOR NARANJA
Quizá tenga tanga tu culito tanguero.
Quizá.
Quizá tú me tangas con tu tanga tanguero.
Quizá.
Quizá no sea tongo todo lo que tanguea.
Quizá.
Pero, qué lindo es tu culito tanguero!
Aunque venga con mala intención,
tangando.


 2. Relax anal
Salamanca,
qué tierna estampa invernal!
Hago hueco a las naranjas
que es buen remedio catarral,
incluso, en su sentido dirrectal.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Levántate Morenita - Segaba la niña




Levántate morenita
 levántate resalada.
Levántate morenita
que ya viene la mañana,
levantate.

Que ya es de día,
que ya se ve
que ya es la hora 
de venirte a ver.

A la una, canta el cuco,
a las dos, la totovía.
a las tres, los ruiseñores,
y a las cuatro viene el día,
levántate.

Que ya es de día,
que ya se ve
que ya es la hora 
de venirte a ver.

La mañana ya ha venido,
buen día ya lo tenemos.
Levantate, que me voy,
que me voy para Sequeros,
levántate.

Que ya es de día,
que ya se ve
que ya es la hora 
de venirte a ver.

etc.


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Σωκράτης Μάλαμας- Τα ξωτικά

Σωκράτης Μάλαμας- Τα ξωτικά

Σε ποια σκιά τα μάτια σου θολώνουν
μικρό πουλί σ’ αγάπησα πολύ
τα βήματα στα κύματα βουλιάζουν
να `σουν εδώ να σε βρει η ανατολή

μέσα στα ρούχα μου σε κρύβω σαν φωτιά
να `χουν να λεν πως δε σε γνώρισα ποτέ
όνειρο είναι η ιστορία μας καρδιά μου
τα ξωτικά γυρνούν τις νύχτες συντροφιά μου.

Δωσ’ μου το φως κι ας κάνω πως δεν είδα
δώσ’ μου νερό να σβήσω τα βαριά
ό, τι έχει μείνει μέχρι εδώ απ’ το κερί μου
είναι τα μάτια σου που καίνε σαν φωτιά

μέσα στα ρούχα μου σε κρύβω σαν φωτιά
να `χουν να λεν πως δε σε γνώρισα ποτέ
όνειρο είναι η ιστορία μας καρδιά μου
τα ξωτικά γυρνούν τις νύχτες συντροφιά μου.

martes, 28 de noviembre de 2017

Romance de Gerineldo


 Concierto Homenaje a Pilar Magadán: Catedral Vieja de Salamanca. 17/11/17 
Tamborilero: JR Cid Cebrián. Coro: Voces Blancas Salmantinas
Gerineldo
Gerineldo, Gerineldo
Gerineldito querido.
Quién te pillara esta noche,
tres horas a mi albedrío.
Como soy vuestro criao,
Señora burláis conmigo.
No me burlo Gerineldo,
que de veras te lo digo.
Al dar el reló las doce,
Gerineldo fue al castillo,
Con zapatitos de raso,
para no meter ruido.
Cada escalón que subía,
le costaba un suspiriyo.
Y al último que subió,
la princesa lo ha sentío.
¿Quién será ese alevoso?
¿Quién será ese atrevío?

Señora, soy Gerineldo,
que vengo a lo prometío
Lo ha cogido de la mano
y en su cuarto lo ha metío.
Voces Blancas Salmantinas