lunes, 5 de marzo de 2018

Así no podemos seguir IV. La corona (de espinas)


La imagen puede contener: 1 persona, de pie, traje e interior
Felipe VI dando el do de pecho, emulando a su padre, pero de civil
Me llama la atención lo que dice Lorenzo Milá, que se me hace periodista competente, en las noticias1 de TVE cuando afirma en el momento de votar el jefe del estado de la república italiana, su presidente Matarello, que éste puede hacerlo porque no es neutral, lo contrario que ocurre con nuestro jefe del estado, el rey Felipe VI, que es muy neutral y, por tanto, no vota. Privándose del derecho constitucional al voto de todo ciudadano en edad de merecer, derecho de la constitución que tanto adora, fragmentariamente.
No sabemos si es un agravio o una distinción. Un sacrificio mas de la corona de espinas de este borbón crucificado en varias partes de su reino ibero.

Será por eso que Italia es una democracia defectuosa (flawed democracy) y no full democracy (democracia completa o de locos)?

NOTA a post: El tribunal europeo de derechos humanos de Estrasburgo acaba, a día de hoy, de condenar al estado español a indemnizar a dos jóvenes que quemaron fotos de los reyes en 2007, por lo cual fueron condenados en la más alta instancia judicial española. El tribunal europeo ha considerado que con dicha condena se castigó el ejercicio de la libertad de expresión, propio de las democracias avanzadas (ver así no podemos seguir IV) Todos van contra España, piensa Catalá. Un varapalo gracioso en día martes y 13. Ahora todos se dedicarán a quemar.

aquellos actos pirómanos de 2007

Así no podemos seguir III. Medios, la voz de su amo


Siguiendo con la democracia española, escucho a un avezado comentarista político de la tertulia de la noche en RNE, vocero del gobierno sin duda, que la nuestra es una democracia envidiable acudiendo a la bendición de una clasificación espectacular: el Democracy Index de la revista ECONOMIST que sitúa a España entre los países que tienen una democracia completa (full democracy ) 

Este privilegiado club de democracias envidiables al que solo pertenecen 19 estados, deja fuera del mismo, como democracias defectuosas (flawed democracy) a países de pedigrí como Francia, Italia y USA. Alucino. Si la nuestra es considerada perfecta, cómo serán las que van detrás.

Aunque bien pensado creo que los autores o perpetradores del informe español estaban cebados con estupefacientes, dopados sospechosamente como el PP, o se habían pasado previamente por el carnaval de Cádiz.
La marca España los ha comprado.

Así no podemos seguir II. Pensiones jubilosas

Pensionista conducido por la benemérita
Montoro, el superministro, es muy moderno porque tendrá una pensión de muy puta madre. Si no hubieran robado tanto, no se habría agujereado la caja de la SS (producto del desempleo y la baja calidad del trabajo que no cotiza bastante) para pagar la mierda de pensiones que cobran ahora nuestros mayores, y que no soñemos cobrar nosotros. - 18.000 millones de euros se llama el agujero de esa caja, que tiene que taparse vía presupuestos y que se quitan, por tanto, de educación, de sanidad, de gastos sociales o por desempleo, de investigación... Y no sigamos dando ideas, porque seguirán robando estos cabrones que ni siquiera van a la cárcel, donde sí que mandan a peligrosos delicuentes por delitos de opinión. Qué puta democracia es esta!! 
Montoro es un trilero
me parece que es de El Bosco
Hace unos meses el Banco de España dio por perdidos 60.000 millones de euros en operaciones de rescate realizadas entre 2008 y 2014. Hay entre nosotrxs 8.700.000 pensionistas. Si el dinero de ese inmoral rescate hubiera ido a parar a éstos, habría tocado a 7.000 euros por cabeza, o, lo que es lo mismo, y durante el período mencionado, a 1.159 euros anuales, con algo así como un 9% de subida cada año. Un poco por encima, en otras palabras, del 0,25% que conceden a los pensionistas los sinvergüenzas que gobiernan... Para que nada falte, en fin, la suma correspondiente habría circulado en la economía, y a menudo lo habría hecho entre quienes más lo necesitan. ¿Quién no lo quiere ver?  (Carlos Taibo)

Así no podemos seguir I. Crisis de régimen

Así no podemos seguir 2012
Con permiso de Don Carmelo Bayo, creo que Calvo
No demos por hecho que son imposibles los cambios que razonablemente apetecemos sólo porque lo digan aquellos cuya posición dominante depende de que no los haya... De la protesta sale  la propuesta. F.S. (El País, 20/11/12)
Así no podemos seguir. Paul Ginsborg
Los libros del lince 2012


La corrupción, el poder excesivo de los partidos políticos y el desapego de los votantes hacia la política son muestras flagrantes de la crisis que padece la democracia parlamentaria. Una crisis que el sistema parece incapaz de resolver por sí solo. El enorme crecimiento del gasto de los partidos en las campañas electorales, la fuerza con la que los medios y sobre todo la televisión regulan nuestras vidas, el poder enorme de ciertos personajes mediáticos son algunos de los múltiples asuntos analizados en este libro que se pregunta, sobre todo, ¿qué podemos hacer, como individuos, como ciudadanos, miembros de nuestras familias y grupos de amigos y gente con ideas afines? Después de haber votado, ¿queda algún espacio de intervención? ¿En qué medida la democracia participativa es esencial para compensar las limitaciones de la democracia representativa?

Paul Ginsborg ha convertido estas preguntas en el eje de su reflexión, y Así no podemos seguir contiene la esencia de su pensamiento, en el que el papel de la ciudadanía no se limita al voto depositado en las urnas. Como dice el autor, así no podemos seguir, los ciudadanos han de reapropiarse del control de su vida y, a partir de ahí, reconquistar la democracia.

NOTA. Esta entrada es de noviembre 2012

viernes, 2 de marzo de 2018

Shalámov. Dignidad de la condición humana


Shalámov representa lo más digno de la condición humana ante los abusos del poder demente en el siglo XX. Pero el poder demente no tiene fin, como pueden ustedes comprobar 18 años después ahora. Leí los Relatos de Kolimá y pocas cosas me han impresionado tanto, se me helaban los huesos, se me fundía el alma, después soñaba con estufas. Creo que superaba a Primo Leví en las descripciones del dolor de esa condición humana mancillada: Si esto es un hombre, como pudimos ver en la Shoá expuesta ahora en Madrid (Auschwitz, Canal de Isabel II) es mejor no ser hombre.

Morirá en enero de 1982, en un centro para enfermos psiquiátricos crónicos. Quizá recitando para sí alguno de sus versos:

«Comí como un animal,
gruñendo por la comida 
             (...) 
Bebía como una bestia,
lamiendo el agua,
humedeciéndome los largos mostachos, 
midiendo la vida no por meses ni años,
sino por horas.
Y cada anochecer, 
sorprendido de estar vivo aún, 
repetí versos 
como si escuchara tu voz.
Y los susurraba como oraciones.
Y los veneraba como el agua de la vida, 
como un icono salvado en una batalla, 
como una estrella guiadora 
              (...)»
Para mas información este enlace de Letras Libres de 2001 sobre Shalámov y el Gulag firmado por Alexandr Solyenitsin, in extenso a otros autores rusos contemporáneos. Merece la pena, o merece el placer:

lunes, 26 de febrero de 2018

Miedo a los idiotas

Uno de estos argentinos de izquierdas que todos conocemos me pasa una de esas sentencias definitivas, que decía algo así:
Solo debemos tener miedo de los idiotas, porque son muchos. Y como son tantos pueden elegir a nuestros gobernantes.
Y así es como la cagamos, por no saber hacer frente a los imbéciles. Siguiendo con la cosa uno ve que los gobernantes se acostumbran a tratar con idiotas, que es su público natural, lo que les mola. Son los que compran el producto, les gusta y se lo creen. Por eso nos tratan como nos tratan, porque les va bien y les damos poderosas razones para que sigan asi. Luego, claro, adulan al pueblo para dar valor a sus politicas con los tópicos que hemos escuchado muchas veces:
La inteligencia del pueblo, la fiesta democrática, patatín patatán.
El ciudadano sabe lo que quiere, no se deja manipular y cosas por el estilo.
Como digo, es para tener miedo. Los idiotas son invencibles.
Claro que nosotros no somos tan listos, porque lo aguantamos y no nos reproducimos. Nos despoblamos.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Estampa de tahur

El prestidigitador y el ratero. El Bosco
 En la fría mañana
del sol candente
el balcón amado
  mira al romano puente.
Los perros en despedida
también se miran,
los chinos hacen fotos posesas
al cristo justiciero, que da la espalda,
el Lazarillo de Tejares se tuerce de risa
no sin darle el mal paso al ciego que sisa.
El berraco, mientras, se muestra extraño
ante el pesado paso de Oriente.

Estaing, francia 2016


martes, 13 de febrero de 2018

#MeToo

Del espíritu gregario...
 Leo en la prensa el siguiente texto:
....El atracador apuñaló al cajero, Manuel Pérez, la víctima quedó tendida en el suelo...
Se nos hace muy simpático discernir ahora sobre esta ironía del género representado en el párvulo relato periodístico anterior: Cajero y víctima son la misma persona, Manuel. Como cajero (ocupación mayoritariamente femenina) el género es masculino y como víctima de apuñalamiento Manuel se convierte en femenino. Curioso caso de transgénero. Y nadie debe rasgarse las vestiduras por ello. No es para tanto. Este es el motivo por el que ahora viene otro caso, personal, en el que seré mas prolijo: 
No hace mucho tiempo asistí a un congreso internacional, no hace falta especificar los detalles, que irán surgiendo. Durante tres días grupos de distinta procedencia debaten y conviven en la misma instalación, un internado religioso de la sierra de Madrid.
Hay un ambiente de franca y honesta camaradería, absolutamente comprensible en un encuentro de tales características. En la tertulia informal de la noche previo a la retirada a las habitaciones me quedo charlando mientras fumamos aguantando el intenso frío del portal con un grupo de jóvenes franceses/as: situaciones diversas de aquí y de allá, por ejemplo la situación de los emigrantes en los pasos de Calais y estrecho de Gibraltar, etc.
Recuerdo los integrantes de la tertulia, excluyéndome: una pareja de (¡curioso!) cajeros en la cadena de hipermercados Lidl, él de origen italiano, ella de origen argelino; otros dos de Toulouse, uno de ellos de origen español, que hablaba bastante bien el español, de pelo largo; otro, trabajador social creo, de Lille, norte de Francia; y otras dos profesoras, una joven de Lorena y otra, algo mayor, de Lyon, que también hablaban algo de español.
¡Hasta mañana! de la forma más afable, nos despedimos.
Por la mañana al término del desayuno me vuelvo a encontrar con el mismo grupo, ampliado, en la mesa contigua. Les saludo con franca simpatía a casi todas las personas que conozco, de la manera que para mí es del todo natural. Es un saludo individual y público: estrechamiento de manos o besos en las mejillas. Reconozco que puede parecer atrevido por mi parte en el caso de los besos pero no percibo nada raro, les dejo con un luego nos vemos, vale. Bien, mi sorpresa (y mi bochorno) viene a continuación.
En el plenario siguiente, que trata sobre el machismo en el entorno laboral y sindical, una de las personas ponentes que se presenta a sí misma como veterana y creo que reconocida luchadora feminista (que debía estar sin duda presente en aquella mesa del desayuno y de cuya presencia no me había percatado, ni por tanto, tampoco saludado) no tiene el menor empacho en empezar su ponencia describiendo lo sucedido unos minutos antes en el comedor como un ejemplar suceso de acoso machista sufrido por una compañera la cual, por cierto, no había dicho nada al respecto, ni sabido reaccionar. Desde luego, tras la denuncia de la veterana protectora de la joven profesora, ésta ya no vuelve a mirarme ni a decirme mas nada.
No es una acusación personificada pero es obvio que se refería a mi actuación y con ello quería demostrar la oportuna solidaridad hacia la compañera, ejemplificada como mujer acosada. Miro al grupo aludido, sentado unas filas delante de mí y noto una mirada de soslayo acusatoria por parte de la chica de Lyon, que ya mencioné estuvo por la noche. Creo que ésta no había recibido la efusión de mi saludo en el efímero encuentro matinal; sí en cambio, además de los varones, la argelina y también la chica de Lorena, la cual ya hemos dicho no volvería a mirarme en el curso de la estancia, ni yo ya me atrevería a acercarme.
Me pregunto: ¿Es este el justo castigo en respuesta a mi gesto público de afecto? ¿soy yo el representante de ese macho enemigo, potencial o efectivo acosador? Me quedo fuera de juego, obstruido, durante toda la mañana y tardo en reaccionar. Me decido finalmente a comentárselo a dos compañeras españolas de la mesa de educación que había conocido en la jornada anterior:
-Oye Isabel, el acosador del que ha hablado la francesa a primera hora de la mañana era yo.
Lo hago con el convencimiento de encontrar algún tipo de consuelo y para contrastar la bondad, o no, de la idea que se me había ocurrido y paso a referirle. Responder a la denuncia pública, aunque fuera dirigida de modo anónimo, pero hecha con clara intención acusatoria y por tanto, por sentirme aludido en su denuncia. Quería, en suma, pedir la palabra en el siguiente plenario de la tarde para acusarme a mí mismo de ser ese anónimo, detestable y ejemplar acosador machista, que se sienta, desayuna y toma café con todos Vds. en los descansos, que hace chistes y habla con todos y fuma cigarrillos liados, que ese machista acosador era yo.
¡No, quillo! me dice la de Cai, se ríe, no e para tanto. ¡No hagas eso, por dió, que nos arruinas el congreso!
Tenía razón. No lo hice, pero me quedé con las ganas de responder del mismo modo en que fui acusado, en público, a un ataque que creí oportunista por ventajista, desproporcionado y algo frívolo.
Mi reflexión fue la siguiente: 
¿Cómo la defensa de una causa justa y admirable se convierte en una expresión deformada y exagerada del orgullo feminista? ¿Por qué las aspiraciones feministas pueden desembocar si se dejan llevar por una deriva ciega y maximalista en una caza de brujas? Sé que no son estas las fechas más apropiadas ante la inminencia de una huelga de carácter feminista el próximo ocho de marzo, pero no está mal que dediquemos un tiempo en algún momento a reflexionar todos y todas sobre ello.
Tenía verdaderas ganas de hacer esta confesión. Lo he hecho, me quedo mas tranquilo.
He aprendido que no debo mostrar tanta liberalidad y confianza a la hora de repartir mis afectos. Lo siento,  no volverá a ocurrir.

viernes, 9 de febrero de 2018

Así no podemos seguir 0. Crisis del sistema

Rich man, rich poor (sic)

Ya estoy convencido de que todo lo que nos concierne es puro negocio, impuro. Que más allá de las mercancías habituales relacionadas con objetos y servicios, todos los factores de producción que inciden en la economía, como la tierra, el trabajo o el capital son todo negocio, reducibles a eso. No Hay Nada que no lo sea, nada. Si existe es porque es negocio. Si no existe es porque no lo es.

¡El Capitalismo hace de todo negocio! Incluidas las personas. La salud y la muerte; la educación y la cultura; los cuidados y los descuidados; la seguridad y el orden; los polis y los ladrones; la beneficencia y las prisiones...

Ya nuestros propios pensamientos de forma involuntaria, casi voluntaria  o voluntaria abiertamente, a través de las putas redes sociales (nunca mejor a cuento lo de redes) son entero pasto del negocio de datos e información dominante. Reducidos a algoritmos y metadatos somos ya inscritos y evaluados: negocian con nosotros y nos controlan con ello. Y con los sentimientos ocurre otro tanto, como podemos ver en esos degradantes programas de explotación/ exhibición de sentimientos, bondades o truculencias en las TVs: todas.

Entonces, cuando no quede nada más nada explotable de nosotros entonces lo habremos perdido todo, de lo mucho común que teníamos no nos quedará nada. Y de lo íntimo propio, por supuesto, lo sabrán todo.

El nido prolífico de lo común fue clamorosamente vaciado, igual que el planeta, lo que algún día fue de todos ha sido expropiado de forma firme y meticulosa... De modo tal que solo nos queda la subversión ante la magnitud e impiedad del atraco perpetrado.

Nos la han metido doblada, muy doblada ¡Sí! Con mucho gusto y agradecidos parecen estar muchos. Nos permiten acceder a la propiedad pero sólo en términos de contento individual, algo que pueda ser comprado y vendido, cambiado como cromos, pero no en términos de bien público, que es lo que une y cimienta la comunidad.
Propiedad para favorecer y potenciar lo privado y privativo. Ampliar las desigualdades y miedos entre los que somos iguales y compañeros.

O sea, que procuremos afanarnos en la lucha por el tener, en lo competitivo en todos los órdenes, pero no, no en lo colaborativo, aquello que ayude a desenmascarar el fraude del sistema. Que vayamos con sus reglas tras la conquista del poder, tras la conquista del empleo por más mierdoso que este sea, tras nuestra pensión fetén, tras nuestra educación o sanidad privadas, etc. Que siga la explotación de los recursos, competitivos en el lenguaje y en todo lo simbólico. Todo convertirlo en capital, bien mercante.

El régimen llamado democrático, para consolarnos nuevamente, no es más que una representación burda e infantil del sistema que nos aliena como seres humanos y como ciudadanos ( seres en comunidad o comunión)

Ese sistema, aciertan ustedes, se llama capitalismo, capitalismo desbocado ya, descontrolado, enfermo y agónico, basado en la desigualdad y en la obsolescencia. Si algún día el capitalismo fue humano (cosa que dudo) porque el interés y la ganancia lo son, sin duda perdió su humanidad con este grito inclemente de la globalización...
El sistema nos conduce imparable no de forma ciega y cateta sino de un modo alevoso y premeditado, calculado, al colapso. Pero no a un colapso cualquiera sino a un colapso civilizatorio: el fin del antropoceno.

Las élites económico-financieras que gobiernan el sistema son metafísicamente extractivas, élites voraces que están educadas a aprovecharse del esfuerzo histórico de generaciones de hombres y mujeres trabajadoras de todo el mundo, gentes desgraciadas, muchas sin saberlo, que hemos perdido la conciencia de lo que fuimos como comunes e iguales porque nos ha penetrado el virus de la separación egopática del cuerpo social.

Ellos, las élites que nos conducen, son los ricos de toda la vida. Y más empoderados que nunca, de entre ellos los más ricos, los que están ganando la partida por goleada, la verdadera lucha de clases frente a los pobres que creían haber levantado alguna su voz. Los parias de la tierra que decía Marx que íbamos a ganar la historia vivimos hoy acomplejados, paralizados y adormecidos por el miedo o el afán de poseer.

¡Es una pena! Porque vivimos en una casa hermosa y capaz, pero nuestra civilización, finalmente, ha construido un mundo infame, enfermo y desigual.
ENGORDAR PARA MORIR

martes, 6 de febrero de 2018

El barón rampante en Perdigón

El barón rampante
El Perdigón
Si, si. Urdangarín.  Este chico promete.
Recorte de prensa (30/12/1997) de La Opinión de Zamora con orgullo enmarcado en la Bodega La Antigua en el pueblo de El Perdigón, no lejos de la capital donde Claudio Rodriguez componía sus versos y Agustín García Calvo localizaba su Manifiesto Antinacionalista.


A la derecha, escudo de perdigonés
El día de los santos inocentes el lechón se comió un cabrón, el cabrón no dijo nada. 
O bien digamos, el cabrón se dedicó a la mamandurria, lo que hizo con alevosa deleitación.
Ricas mollejas se jincó el guapo barón rampante.
Nos cuenta el cronista que fue, nada menos, el duque de Mallorca, mas yo creía que era tan sólo de la ciudad de Palma (le vi yo la la placa al lado de El Borne)
Pero no, tenía que ser toa la isla para él, el esbelto varón, el barón empalmado con la pelota en mano. 

Y aún hay mas. 
El dueño no creía verse digno ante tan ilustres visitantes.
Dice cronista que reaccionó con estupor. ¿Será que sería estupefacto, absorto, impresionado, incrédulo... ?
¿O se anticipaba visionario a los aires del atraco? 

Y de postre arroz con leche. 
Y el regalo del posado de la foto.
(Seguro que encima se fueron sin pagar, 
 un simpa de tahur handboléico)

          Y el tiempo vuela, en ese mismo mesón bodega.
    
 


  
Estampas tauromaquicas de Goya, azulejos enmarcados junto a Urdangarín