sábado, 16 de diciembre de 2017

Geopoesía 25. Grullas

Ян Френкель, Jan Frenkel canta Zhurabli, Журавли* 1973
Автор текста: Расул Гамзатов, Rasul Gamzatov
Композитор: Ян Френкель, Jan Frenkel
(y mi precaria traducción)
Мне кажется поpою, что солдаты                       A veces me parece que los soldados
С кpовавых не пpишедшие полей,                   no volvieron de los campos de batalla,
Hе в землю нашy полегли когда-то,                         que no fueron nunca enterrados...
А пpевpатились в белых жypавлей.                       y se convirtieron en blancas grullas

Они до сей поpы с вpемён тех дальних                 Que todavía desde aquellos tiempos**
Летят и подают нам голоса.                              siguen volando y nos llaman a nosotros

Hе потомy ль так часто и печально                             ¿Será por eso que nos quedamos
 Мы замолкаем, глядя в небеса?                         tan tristes y callados mirando al cielo?
 
Летит, летит по небy клин yсталый,               Vuela y vuela la bandada sin descanso,   
Летит в тyмане на исходе дня                     vuela en la niebla hasta que se acaba el día

И в том стpою есть пpомежyток малый           ¿En la formación queda libre un hueco 
Быть может, это место для меня?                  y acaso sea este el destinado para mi?
 
Hастанет день, и с жypавлиной стаей        Llegará el día en el que yo también volaré
Я поплывy в такой же сизой мгле,            en la neblina gris con la bandada de grullas. 
Из-под небес по-птичьи окликая                       Mi voz estará en el cielo con las aves 
Всех вас, кого оставил на земле.             y cantaré para los que se quedan en la tierra

Мне кажется поpою, что солдаты                       A veces me parece que los soldados 
С кpовавых не пpишедшие полей,                    no volvieron de los campos de batalla
Hе в землю нашy полегли когда-то,                         que no fueron nunca enterrados...
А пpевpатились в белых жypавлей.                      y se convirtieron en blancas grullas


 
*Una de las canciones más hermosas que conozco. Eso sí, triste.
**Son los tiempos de la gran guerra patria. Para nosotros la II° guerra mundial, muchos no volvieron

Dehesa caparensis, 2 dic 2017

viernes, 15 de diciembre de 2017

Geopoesía 24. Oda al camino

Todo fluye
I
Todo por donde pasamos 
quedó quemado. Todo.
Allí donde nuestro amor anidó
no quedan sino cenizas hoy.
Acaso las lluvias del otoño próximo
consigan vencer la pesadumbre
y limpiar con renovado ardor
la luz de tu nombre
II
Carros y carretas me vieron pasar con bardas
Carros y carretas me vieron pasar con heno
Mulas arrieras y bueyes conyugados
me preguntan por dónde voy...
Digo que soy forastero, pero no mucho,
que mantengo aquel vínculo o aquel otro, 
pero poco, nunca mucho
III
Les digo: no sé cierto donde soy,
podría decir donde me parieron.
Soy quien pasa hoy por el camino.
  Pienso: el camino no hace distingos,
no reconoce la suela de los zapatos.
IV
El camino
ni distingue ni quiere saber
  si son propios o extraños
los que levantan su polvo,
los que marcan la huella en su barro,
no distingue ni quiere saber
nada distinto de nosotros o aquellos.
Para el camino todos lo modelaron 
a merced de su destino
V
Hoy
nadie abre la dulce puerta 
donde yo llamo

Elegía 2015. Amanecer en el Pendón

"Soy yo, soy yo, tan cargado de imágenes
que me da vértigo, soy yo.
Siento que mi vida se está convirtiendo en una película.
Sí, lo malo es que ya la he visto
 
y no me gusta esta película ..."


Lo anterior no se refiere estrictamente al video que viene a continuación, que es una descripción contextual de un paisaje sentimental en la Sierra de Francia. 
Mis primeros recuerdos de este monte, no lo cuento en el video, es cuando con otros niños que veníamos de veraneo, o sea de estancias de tres meses; digo veníamos a cazar lagartos. Estaba plagado de estos reptiles ocelados, también había bastardos bien hermosos y entonces lo que pastaban eran ovejas, luego vinieron las vacas y luego los fuegos y el matorral. La encina era muy chiquita y el manantial se rebosaba y las ovejas venían a beber, no había una zarza en el contorno y podías bajar con facilidad por la umbría hasta llegar al charco Labrao, un pequeño paraíso donde nos bañabamos en porretas. Hoy no hay quien cruce por ahí sin enzarzarse. 
Yo era niño de ciudad que no tenía ni puta idea de campo o empezaba a tener entonces de un modo ilusionado. Mis acompañantes eran unos golfillos de Mondragón, donde habían marchado sus padres unos años antes, en la década de los 60, cuando la grana de la emigración, bien harta de los jornales de misería en Sequeros. Ellos estaban acostumbrados a trotar por los montes vascos que tenían a la puerta de sus casas y a las aventuras indudables que se prodigaban por los caseríos aledaños, maquetos que espabilaron rápido en aquellos años de plomo posteriores, años 70 y 80... Yo recuerdo que Santi se cagaba en Dios con una gracia verosimil, cosa que yo no había escuchado en la vida, y que tenía una pericia espectacular para pillar a los lagartos; luego les atravesaba con el alambre. Henri, su hermano, era más jóven y lo que le gustaban eran los fueguitos y las navajas. Yo era un pringao con los ojos abiertos como platos, tratando de aprender lo que podía. Creo que también venía Manuel Jesús, el hijo pequeño del panadero que acabó instalado en Donostia. Sí, estaba él, porque alguna vez merendamos perrunillas...
A veces subíamos aguas arriba del charco Labrao y llegabamos a Arroyomuerto, triste nombre para un pueblo que acabó cambiándose de nombre. Por allí pasabamos por la tasca que era el teleclub y nos encontrabamos invariablemente con el que llamaban "el Minuto" borracho impenitente que acabó suicidándose colgado de un árbol. Otras bajabamos por estas mismas aguas hasta el charco de la Cruz, que ya era de Villanueva del Conde. Cada pueblo tenía su charco para bañarse. La virtud de este último charco es que contaba con una tasca campera muy animada, jugaban a las cartas con el meyba y merendero donde asaban carne los que venían de vacaciones con dinero. Desde allí volvíamos a Sequeros por el camino de Mojazapatos hasta llegar al Barrero y la plaza de toros. 
Cada pueblo emigraba al mismo lugar en el norte o el extranjero, se atraían unos a otros. Los de Sequeros Mondragón o Burdeos, los de Arroyomuerto Durango o Eibar, los de San Martín Barakaldo, los de Villanueva Suiza... Pasaron los años y el monte de El Pendón se convirtió en mi lugar preferido de evasión y lectura. Allí me leí, que recuerde, La Celestina, El Lazarillo y La Regenta, años ya de instituto.




 (....)
Sono io, sono io, caricato di immagini
che mi dan le vertigini, sono io.
Sento la mia vita che sta diventando un film,
sí, ma l'ho giá visto e non mi piace questo film...
C'era musica e pianto e lui diceva: É colpa mia!
c'era sogno e possesso e lei diceva: É colpa tua!
Voglio, gli indiani, non voglio l'amor!
Ha parlato lui prima e adesso lei parla per due
io non sono una cima, forse síii, parole sue.
Voglio gli indiani, non voglio l'amor!!
Che peccato che non mi ami, che peccato peró,
stanno lé mani nelle mani, senza dire di no
parli tu, parlo io, trascinando per la cittá
le parole del cinema, parlo io.
parla tu,parla tu, tanto io mi nascondo qui,
in un sandwch della reclam, parlo io,
la domanda é rosso fuoco e la risposta é blu,
la domanda é rosso fuoco e la risposta é blu.
 (....)
Paolo Conte, sandwich man 2005 
 


jueves, 14 de diciembre de 2017

Verônica, chicuelina o puerta gallola


Hablando de toros con un maestro en el arte de C{uchares -Rom{an, el niño de Las Casas- versado tambi{en la teor{ia econ{omica de Keynes...
Es cierto lo que dice de la realidad brit{anica, pero la española no es mejor, mas bien peor, puesto que nuestros j{ovenes cualificados no se ir{ian a Londres a fregar platos para vivir peor. El sistema keynesiano de posguerra se fue al garete por la propia deriva del capitalismo neoliberal. El ascensor social de Keynes es ahora un descensor, un descensor muy r{apido. Nunca he entendido por qu{e hemos sido tan optimistas con este invento que evita las escaleras y solo lo invoca en la funci{on de subida.
Nuestro sistema económico no pretendía suprimir la movilidad social de la clase trabajadora, pero lo ha hechoEsta posibilidad es ahora tan lejana que hasta las promesas laboristas a la clase trabajadora de posguerra parecen prácticamente…


Podr{ia decir m{as y señalarme como vivo ejemplo, para no tirar la piedra mucho m{as lejos. Mis padres, con su esfuerzo, alcanzaron una alta cualificaci{on y creo que fueron ¨premiados¨ por ello: subieron en el ascensor. Este menda, con su esfuerzo, pero partiendo de posiciones mas ventajosas que otros cuyos padres no hab{ian alcanzado esa alta cualificaci{on, no ha hecho m{as que descender por ese ascensor virtuoso que condena al subempleo y la precariedad. Y que creo que ya va por dos generaciones. Ser{a por la falta de pericia en el mercado laboral de las legiones deformadas o porque el mercado laboral as{i lo establece para los uniformados. Prefiero Portugal

lunes, 11 de diciembre de 2017

Alfanhuí tenía el camino delante de sus ojos


 
En marzo y abril comenzó la abuela de nuevo con sus fiebres y sus tareas, y en mayo, las botas del abuelo volvieron a las arcas. Alfanhuí se calzó las alpargatas de caminante y partió sus dineros con la abuela:

–¡Adiós, abuela Ramona!

Alfanhuí tenía ahora el verano y el camino delante de sus ojos y pasó las montañas hacia el norte, a Castilla otra vez. Los caminos estaban poblados de pájaros y de caminantes. De los primeros segadores que bajaban del norte, a las cebadas tempranas; de carros de bueyes o de mulos, que paraban en los mesones de la carretera con sus cargas de carbón de encina o de alcornoque. Y esto ya lo decía un cantar:

Salamanca la blanca, ¿quién te mantiene?, cuatro carboneritos que van y vienen. 

Los carboneros eran tímidos y cortos para contestar, y por andar con lo negro y porque nadie les robaba la mercancía, se sentían menos que ningún hombre. Formaban en los mesones su grupo oscuro en un rincón, o si había otros caminantes, se salían al sereno a fumar y a mirar la luna sobre la carretera. Las mesoneras echaban el vino con desprecio, porque en el verano todos los pobretones andan sueltos por los caminos. Tampoco los segadores eran gran cosa para las mesoneras, aunque venían de más lejos. Toda era gente dura que no pedía más que vino y pagaba lo justo y traía los huesos hechos a no pedir camas ni melindres.
 
Rafael Sanchez Ferlosio junto a Carmen Martín Gaite

Muy interesante es la aportación que hace Rafael en su Alfanhuí a la vida del mundo rural cuyos rasgos apenas ya palpamos si no es a través del folklore y la imaginación del camino. La charrada nos sigue dejando estupefactos.

Aprovecho el episodio de carboneros, carros y recuas para enmarcar este cantar (apocrifado por mi padre) himno claro de la charrería en el trajín y el polvo que el camino lleva.

Todo aquello pertenece a un mundo que ya perdimos, el trasiego de personas, animales y mercancías. Todo aquello que abrieron los caminos al mundo nos parece muy digno y venturado. Creo firmemente que es así desde la noche de los tiempos, no solamente los históricos. El camino civilizó, amplió los horizontes, hizo humano el paisaje.

Me interesa en particular la localización aludida (ténuemente aludida pero reconocida) la que que atraviesa las montañas y que serían aquellas -no puede ser otras- que las que separan Salamanca y la Alta Extremadura. La Sierra de Gata y El Rebollar.

Por este libro llegamos a Alfanhuí, 1951

domingo, 10 de diciembre de 2017

Geopoesía 23. Ya no vivo por vivir

Poco a poco
poco a poco
poco a poquito
me fui enamorando 
no pude evitarlo 
yo te quiero tanto,
pero tanto y tanto,
tú bien sabes cuánto 
eso y otro tanto 
te quiero decir 
que ya no vivo por vivir.
Que ya no vivo por vivir.

Poco a poco
poco a poco
poco a poquito
me fuiste enseñando 
a besar tus labios
tus ojos, tus manos
tu cuerpo soñado
te tengo en mis brazos
quiero hacer de ti,
yo voy a hacer de ti
el mas grande y dulce amor,
el mas grande y dulce amor.

Poco a poco lentamente 
me enseñaste a querer.
Poco a poco lentamente 
yo de ti me enamoré.
Poco a poco lentamente 
me enseñaste a vivir.
Poco a poco lentamente 
yo me enamoré de ti.

Hoy canto y vivo contenta 
porque ahora ya puedo decir 
que por fin ya no vivo por vivir.
Ya no vivo. 

Hoy canto y vivo contento 
porque ahora ya puedo decir 
que por fin ya no vivo por vivir. 
Ya no vivo.

Juan Gabriel, nada de Pimpinela

viernes, 8 de diciembre de 2017

En las colinas de Manchuria. Urga




НА СОПКАХ МАНЬЧЖУРИИ
EN LAS COLINAS DE MANCHURIA

Тихо вокруг, сопки покрыты мглой.
Вот из-за туч блеснула луна,
Могилы хранят покой.

Белеют кресты - это герои спят.
Прошлого тени кружат давно,
О жертвах боев твердят.

Тихо вокруг, ветер туман унес.
Hа сопках Маньчжурии воины спят
И русских не слышат слез.

Плачет родная мать, плачет молодая жена,
Плачут все, как один человек,
Злой рок и судьбу кляня!..

Пусть гаолян вам навевает сны,
Спите, герои русской земли,
Отчизны родной сыны.

Спите, сыны, вы погибли за Русь, за отчизну,
Но верьте, еще мы за вас отомстим
И справим кровавую тризну.

1906 
De la guerra ruso-japonesa...


Geopoesía 22. Patético juglar

1965
I
Me asusta y me extraño
pensar que soy padre,
insufrible padre pedagogo
de vidas  que desconozco,
un juglar patético
de mi propia educación

II 
Qué puedo pensar ahora
con las palabras que no dispongo,
las palabras que no me valen.
Pienso mejor que no podemos,
que no debemos cambiar ya nada.
Que sólo nos queda dejar
suelta la rienda,
que la vida fluya,
que hable el mejor camino.
La meta que será siempre
el provisional destino.


III 
Hoy también la noche
perdió su rubor,
sin embargo, prefiero el albor
que alumbra
cada nuevo día.
Me parece que es verdad
inasible y palpitante
que es, todavía,
agropecuario despertar.


IV
Son sombras asidas
por la cabeza y los pies.
Libres sombras
que sólo andar saben,
fervientes y fugitivas…
Sombras nacidas
de borroso paisaje.
Parecen pensamiento tibio
de una mañana salvaje.
Sombras esquivas
que la noche retarda
sin aliento,
sin corpórea verdad,
surge figura desnuda,
definitiva,
del polvo de la noche
y la luz de tus días.

(Hervás 03-03-2009) 07-12-2017 Salamanca

jueves, 7 de diciembre de 2017

Geopoesía 21. Claudio Rodríguez, a mi ropa tendida

Foto en pared de algún café de Zamora
A mi ropa tendida (El alma)
ME la están refregando, alguien la aclara.
¡Yo que desde aquel día
la eché a lo sucio para siempre, para
ya no lavarla más, y me servía!
¡Si hasta me está más justa! No la he puesto
pero ahí la veis todos, ahí, tendida,
ropa tendida al sol. ¿Quién es? ¿Qué es esto?
¿Qué lejía inmortal, y qué perdida
jabonadura vuelve, qué blancura?
Como al atardecer el cerro es nuestra ropa
desde la infancia, más y más oscura
y ved la mía ahora. ¡Ved mi ropa.
mi aposento de par en par! ¡Adentro
con todo el aire y todo el cielo encima!
¡Vista la tierra tierra! ¡Más adentro!
¡No tendedla en el patio: ahí, en la cima,
ropa pisada por el sol y el gallo,
por el rey siempre!

He dicho así a media alba
porque de nuevo la hallo,
de nuevo al aire libre sana y salva.
Fue en el río, seguro, en aquel río
donde se lava todo, bajo el puente.
Huele a la misma agua, a cuerpo mío.
¡Y ya sin mancha!
Si hay algún valiente,
que se la ponga! Sé que le ahogaría.
Bien sé que al pie del corazón no es blanca
pero no importa: un día...
¡Qué un día, hoy, mañana que es la fiesta!
Mañana todo el pueblo por las calles
y la conocerán, y dirán: «Ésta
es su camisa, aquélla, la que era
sólo un remiendo y ya no le servía.
¿Qué es este amor? ¿Quién es su lavandera?».
Claudio Rodríguez. De Conjuros
Lisboa. 5 de Febrero 2017

lunes, 4 de diciembre de 2017

Geopoesía 20. Con sabor naranja en cualquier caso

Con sabor naranja en cualquier caso
1. ODA AL HILO DENTAL CON SABOR NARANJA
Quizá tenga tanga tu culito tanguero.
Quizá.
Quizá tú me tangas con tu tanga tanguero.
Quizá.
Quizá no sea tongo todo lo que tanguea.
Quizá.
Pero, qué lindo es tu culito tanguero!
Aunque venga con mala intención,
tangando.


 2. Relax anal
Salamanca,
qué tierna estampa invernal!
Hago hueco a las naranjas
que es buen remedio catarral,
incluso, en su sentido dirrectal.