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Garranzo,
sine copulo sine populo
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La
viña devastada por los jabalíes*
El
santorrostro, la común salamanquesa, no es originario de Salamanca
como podría parecer sino,
por saber científico magrebí, Tarentola Mauritánica. Otros nombres
son saltarrostro, geko,dragó
para catalanes y para Sanchez Dragó, el macho celtibérico por
antonomasia. Santorrostro , su nombre
mas certero, es un ser realmente admirable por su porte sáurico, su
plena indolencia, su magia
contemplativa, cuasisagrada diría yo. Hijo de cueva nigromante,
audaz escalador, reptil dotado
de pies ventosa, portento de natura. Capaz de burlarse de la gravedad
se encarama en el rincón
más obtuso de la casa, del muro, del alero, del árbol. Te observa
plácido con sus ojos camaleónicos:
es el príncipe de la noche, sin dudarlo.
Le
veo sesteando por las paredes que fueron recalentadas por el sol
inclemente de la jornada, se
regocija como un animal vicioso que ha sobrevivido a todas las plagas
de la Tierra, incluída la del
hombre. Noctámbulo impenitente, escondido del Sol en los más
íntimos recovecos, aunque no de
su calor amado, se encomienda por la noche a las estrellas
fulgurantes a las que adora. Veo como se
dirige de tú a tú a la luna: sus misteriosos aullidos apenas
audibles, de frecuencia isocrónica mientras
copula. Buda sáurico asaz tranquilo, impasible su paseo triunfal,
claro ejemplo de la sagacidad
y poderío de su raza.
¿No
han reparado ustedes en la chulería cínica de este increíble
animal?
Creo
que le echaré de menos cuando el invierno le aletargue y nos prive
de su bondadosa compañía
nocturna. Diría que es una reliquia de la era prediluviana o
mercurial, anterior al nacimiento
de los dioses caídos, anterior a los hombres capullos colonizadores,
a las ortigas que pueblan
los despoblados, a todo aquello conocido después de los insectos de
los pantanos.
Pasábamos
así noche insomne, penetrados por lírica de soledad deseada en
deshabitado pueblo de Garranzo.
Las avispas habituales me habían picado con ganas locas en el cordel
de ganados al tocarcon mi cayado involuntario un nido terrero. A
pesar del barro ungido con pis la pierna se me inchó bastante por la
noche: ardía. Híce pues algunas conjeturas:
Esta
que mira si es criatura iluminada, no tiene que mearse encima como he
tenido que hacer
yo para aplacar el ardor con barro. Ha llegado a ser un YO completo
que no se mea encima,
ni se caga.Todo es gozar para ella.
- Yo
soy el santorrostro, me replica, y tú te callas.
Vengo
a conocer lo que os conviene a los hombres, lo que os aflige,
viéndoos tan afanosos con
vuestro inútil bregar, revolcándoos en fango estéril. ¡Qué pena
me dais!...
A lo
lejos se atisban otros pueblos, otras pasiones, lucecitas que
parapadean ansiosas ¡qué graciosos
y ridículos los pueblos parecen! Algunos deben estar en fiestas
ferragostanas, se lanza algún
cohete del que nos llega resplandor antes que ruido. Cohetes como el
que a Modesto el alguacil
le llevó la mano. Mano fugitiva que quiso alzcanzar estrella fugaz y
no tuvo mas que volver vacía
a la Tierra. Mano vacía sin conseguir nada de nada; plantose encima
de una encina a descansar
dándole de comer a los cuervos.
Somos
tan terrestres, somos tan celestes.
Miro
desde nuestro pueblo “Alzado de la ruina” como dijo aquel poeta
maldito, Aníbal Núñez,
poco antes de morir... -Los poetas no se suicidan tan solo porque les
refuten un dato. ¡Es de creer
que lo hacen por algo mas!
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| Salamanquesa,
santorrostro, geko o dragó ¿Tú que dices? |
La
pasión por la verdad, en verdad, es un ejercicio hiperestésico, una
ironía del destino que coloca al
hombre temblando debajo de una bóveda inmensa que le fagocita por
partes, primero la mano, el corazón,
luego el resto de pasiones, el sueño... Engullido finalmente por la
tierra de la que emergió.
Por
fin nos pregunta este santorrostro:
-¿Quién
eres tú, bípedo insalubre que tanto quieres saber?
-¿Y para qué
saber tanto? No hay nada que saber.
¿Queremos
ser visibles o permanecer en la invisibilidad? ¿Destacar o pasar de
puntillas por el mundo?
¿Rebeldes o normales? Desde luego podrían ser las cosas más
sencillas de lo que son, al menos
mas pacíficas, pero no, no, Marx no leyó a Holderlin, Holderlin no
leyó a Marx, Marx declaró
la guerra a Bakunin... Y ninguno conoció la virtud de la realidad
del Presente, soñaban con futuro
redentor. Me pregunto:
¿Cómo
podemos conformarnos como seres gregarios desde profunda soledad? ¡Soledad,
criatura primorosa que no sabe que es hermosa!
Uno
creía que se podía cambiar el mundo, hasta luchaba y dejaba la vida
por ello; el otro, que había
que cambiar al hombre, sin mirarse a sí mismo.
¿Pero
quién pensaba que la verdad NO era NADA de esto?
Fracasó
el mundo, fracasó el hombre. ¿Fracasaron los dos?
El
optimista como sabemos está muy mal informado; el pesimista, como
dijo Saramago, es el
único interesado en cambiar el mundo, porque los anteriores están
encantados con lo que hay. ¡¡Pero
si ni siquiera te ves el culo, tú no puedes cambiar nada!! Ciorán
lo resumió mejor que nadie:
“El
hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para
vivir, la única, en realidad”
17 de
enero de 2018. Tercera versión
1 de
abril de 2016,. Segunda versión
*Apareció con este título en Ambroz Información, agosto de 2011
(cuando
MM faltó a su cita)