martes, 8 de noviembre de 2011

Ler Busconi momificado


La Banda Derecha y el Media Punta

Ler Busconi ha sido momificado, Ansar "Grraznar" petrificado y el media punta Zelipe congelado en la Rendición de Breda (venía del Prado).
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¿Es él, Ler Busconi, o su máscara de cera? Entre los tres reparaban el Copón Bendito, los estañadores, y estaban disponibles las 24 horas del día, línea caliente. Pero no llaméis a esos teléfonos que ya dejaron la dirección de los negociados gubernamentales y no responden de lo que dicen o hacen, los probes están en Paro.
Ahora ofician  de alcahuetes en otras casas de lenocinio.

¡Ay que penitan, penan, da ver esas caras, esas carasduras, esos rostros! Caras que más que poemas son ripios grabados en cartón.

Se fueron de rositas a sus casas después de los Gal, de la guerra de Irak o el saqueo y el puticio. Y ahí los seguimos teniendo, Parados pero corriendo por la banda derecha. Bueno Ler Busconi está embalsamado tras su reciente deseso, necesita un tiempo para su tránsito al mundo de los zombis. Aunque no está claro que no lo fuera ya a juzgar por... ¡por todo, mi arma!

¡Vaya tes!

Salud, camaradas!

Skylorómiros Mavropradakos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Perfíl para ser senador en las próximas erecciones (perdón, elecciones)

El perfíl de senadora no lo hemos conseguido todavía...

El "chuli" y el "chaqueta larga"

Joaquin Cintas, alias Chaqueta Larga, natural de Fuenlabrada de los Montes, provincia de Badajoz, agrupó numerosos huidos afines a su ideología comunista, organizando una agrupación guerrillera disciplinada que recorrió Extremadura, la provincia de Toledo y el norte de Andalucía. Se evadió a Francia en 1948.

El chuli y el chaqueta larga (con permiso)
El Chuli, Jesús López Vicente, fue el lider de las juventudes libertarias en Navalmoral de la Mata. Como resulta de alzamiento anarquista de diciembre de 1933, tras la victoria de la CEDA , fue preso y trasladado a  la cárcel de Cáceres, luego amnistiado con la victoria del Frente Popular en 1936 y, finalmente, represaliado  tras ser capturado en Alicante en 1939 junto a su hermano Pepe y otro tal Andrés Vidal al cabo de la Guerra Civil. Fue fusilado en Madrid, tras proceso.. Al llegar los nacionales a Navalmoral de la Mata fueron a por el Chuli, no lo encontraron. En cambio, su suegra, María Marcos Marcos, que huyó a Casatejada, fue capturada por los falangistas que buscaban a su yerno. Asesinada por éstos, fue probablemente arrojada como otros tantos al río Tajo por el puente de Almaraz (?)

Majada de la Umbría del rey, donde probablemente se escondió Ladislao García Gil, líder anarquista de Hervás, en 1936

Amagüestos y castañeras


Asturias, noviembre 2011

O castañeros, no me refiero al grupo de castaños, castañeda, castañeu, castañeira, castañar, ni a los cosechadores, los que apañen les castañes, sino a quienes las venden ya asadas.
Los amagüestos son las celebraciones de la cosecha de la castaña que, en algunas regiones en otros tiempos, constituían una de las bases de la alimentación humana y animal. Donde el castaño es rey, sobre todo en el noroeste y la cornisa cantábrica. También en zonas del sur, desde luego.

En Asturies se mantiene  muy viva la tradición del amagüestu porque coincide con el mayado de la manzana y la disponibilidad de sidra dulce, ¡zumo natural de manzana sin fermentar, glikó glikó!, con lo que se enriquece notablemente el valor organoléptico, como dicen los gastrónomos, del evento degustatorio castañil.
Creo que la confluencia  mística de ambas delicatessen, delicias astures, hace del amugüestu asturiano el más rico del país, modestamente. Bocatto di cardinali. Marron glassé del instante.

Soy de una tierra, el comienzo de la meseta, donde escasean estos poderosos árboles que están desapareciendo también de su nicho natural, abandonados, enfermos, malogrando sus cada vez más escasos frutos para el engorde de jabalíes libertarios, que mueren obesos de vieyos porque sólo los puden matar los cazadores con pasta.

En todos los pueblos que rodean Astorga y la vega del Tuerto, ya en la meseta, que cuenten con algo de monte, encina y roble, hay castaños de muestra, pero satisfacen apenas el consumo de algunas familias y su ausencia o escasez explica también la falta de tradiciones en torno a la castaña.
Pero somos vecinos, el norte de León donde hay más, de los asturianos y, en el oeste, la Cabrera y el Bierzo, que yo llamaba Castañierzo precisamente por su abundancia, de Galicia que, con Asturias creo que son las zonas más castañeras de la penénsula.
Por abajo no los encontramos en abundancia hasta el sur de Salamanca y el norte de Cáceres, pero de esas regiones no soy geomántico, no las conozco lo suficiente. Que me desmienta y me ayude mi amante amigo Carlos el bolche.

Los primeros amagüestos que viví fueron los bercianos. En primer lugar la recogida era una labor que implicaba a todas las familias. Se iban cosechando y consumiendo ya desde que empezaban a caer en octubre, pero el fin de semana clave todo el pueblo estaba entregado a ese menester. Olían las calles a castaña, un pueblo minero del alto Bierzo donde el olor dominante durante todo el año era el polvo de antracita, y eso que lo rodean montes de retama, urz, piornos como les llaman ellos y toda la gama de aromáticas, oréganos, tomillos, lavandas...
Se conservaban en el lugar más seco del desván, o en los hórreos donde los hay, extendidas para evitar pudriciones. Así llegaban hasta el verano. Una vez secas, muy duras, se llaman pilongas.

Las pilongas conservan todos los azúcares y gran parte de su poder nutritivo. A los niños nos daban un par y las chupábamos como si fueran caramelos  hasta que se hablandaban y las podíamos masticar. Eran una golosina y un alimento.
Pero la importacia de la castaña  en la alimentación humana es más que un juego de niños. Al principio, lozanas y cargadas de humedad, se consumían crudas y ante todo asadas. En el monte o el patio de casa en una hoguera de leña, y en el interior en la cocina de suelo, el hogar de la matanza, en el horno de las cocinas económicas de hierro o directamente sobre la chapa de éstas, a menudo cubiertas con la tapa de una cacerola. Y cocidas.

Durante todo el invierno y parte de la primavera muchas personas cenaban castañas cocidas. Recuerdo todavía, aquí en Asturias, a Jesús, el abuelo de mi amiga, a finales de los 70 y hasta el 90 que murió con  91 años. Vivió solo desde los 60. Durante esos 30 años, y sospecho que antes también, cenó cada noche una potina de casteñes cocíes y un tazón de leche fresca. De finales de octubre hasta mayo.

Los excedentes  los aprovechaban los gochos directamente. Nada se perdía porque hasta los erizos/oricios se aprovechaban para encender o alimentar el hogar.

Y vuelvo al Tuerto y a los castañeros. Con madre berciana mi familia traía les castañes de su tierra y hacíamos el amagüesto en el monte en una fogata de leña. El resto del invierno en la cocina, y cocidas enteras, con corte, no peladas como las hacía Jesús y en Asturias en general. Con un puñadín de sal.
Pero lo prestoso era comprarlas al castañero, Riancho, que era heladero por el verano, y muy bueno.

En invierno algunos días salíamos del instituto ya de noche y marchábamos a los pueblos vecinos en bicicleta. Hacía un frío mongol. Por dos pesetas te daba un cucurucho de papel con 6 u 8 castañas que las metías en el bolsillo y llegabas a casa con las manos todavía calentinas y el sabor seco, fragante y tostado en la boca.
Riancho las asaba en una de aquellas locomotoras negras que imitaban a las máquinas  de vapor antiguas del ferrocarril. Tenían bandejas a distintas alturas de las brasas según el grado de tueste. Y un reservorio para que las ya hechas se mantuviaran calientes sin perder más agua.
Todavía se ven, aquí en Oviedo incluso. Donde, por cierto, las primeras castañas que llegan de venta al público suelen ser las bercianas, región que ha conservado con Galicia las tradiciones,  porque cuidan las castañares, y ellas les reportan un beneficio apreciable, en estos tiempos de penuria más necesario.

La mayoría de las labores del monte, el picón, la recogida de leña como combustible, las castañas o las bellotas, se han ido abandonando, con lo que el monte no se limpia y el matorral ha ido invadiendo las tierras que hasta ayer fueron productivas. Los fuegos se multiplican y desertizan el territorio.
Acabaremos esfocicando y focicando como gochinos buscando les castañes si el hambre aprieta, pero ya no quedarán castañeos, nin castañes...

Salud, calor y castañas.

Ramiro.

sábado, 5 de noviembre de 2011

"El ojo del amo engorda la vaca"

Bueno. Hay varias cosas aquí. En primer lugar respondiendo a la entrada anterior: 1. "virgencita, virgencita, que me quede como estoy" que sería replica, y 2. El "ojo del amo engorda la vaca" que sería contrarréplica. Todo en una.
  • Oiga Vd, perdóneme, yo a Vd. no le conozco de casi  nada. Tan sólo, creo recordar, que hemos comido una vez juntos, si bien es cierto que bien regado y fumado aquel cordero pascual. Que empatizamos, sí, y hablamos largo, por ejemplo, de los episodios de Galdós (Arapiles, etc.) y, sobre todo, la lección magistral que dió, por prolija e incluso útil, de su vasto conocimiento en la música griega, el cual superaba al de los nacionales (griegos) allí anfitriones y bien representados. Y no sé si alguna cosa más. Lo que si es seguro es que no llegamos a la cama (no es desacartable). Acabamos, Vd. se fue al norte a su covadonga irredenta, y yo al sur, a mis extremos conquistados. Pues sí, la frase lapidaria del final es mía, no tengo constancia de haberla copiado, aunque puede ser puesto que no tengo ni una sola idea original y he aprovechado siempre para beber de la fuente que más me ha convenido. Además, me gustan las frases lapidarias porque no le dan opción, o la limitan, al previsible discurso contrario, obligando a una reacción forzada. Bien, todo esto, es un ejercicio más de cinismo, o sea, una broma, para que ahora se ría. S´agapw.

¡Ay que mito útil!



La fuente de la vida
Aaggg, Panagitza mou!
¡Ay, Virhensita mía! 


Contesto al último de Libertad cuestionada, por cierto,  pero en broma, ¿cuándo no lo estuvo?

No me gusta polemizar contigo porque eres mi amigo, eso significa que estamos mediatizados, ahí, por un montón de mitos. La coincidencia de muchas ideas, sueños, la amistad, el amor..., son todos conceptos indefinibles que sólo funcionan cuando  les damos vida. La mitomanía es una de las maneras de definirnos frente a otras especies e individuos. Nosotros somos los mitómanos, el mito habla de nosotros con nuestro lenguaje. Somos el mito vivo.

Pero veo que sigues dándome caña, no digo que a mi en particular, aunque yo me sienta aludido.  Creo que lo haces porque buscas, como todos nosotros, explicarte el mundo, lo mismo que hace la neurociencia. Con pertrechos discursivos que no se apartan un ápice del esquema proposicional  que conocemos. La razón filosófica, o común. Será mito pero funciona.
Me voy a quedar con esa frase final tan definitiva por no decir lapidaria y que, me perdonarás, pero no me parece de tu cosecha. Por lo que te conozco.

"La razón es un mito humano" abre la sentencia, "apenas puede poner bridas  a este caballo desbocado", la cierra.
La primera afirmación ya está cargada de intención, nos indica por lo que insinúa, y que se confirma en la siguiente aseveración, que el mito es algo negativo. O casi inoperante.

Esta es una afirmación gratuita sobre la que no se argumenta en ningún momento, no ha podido demostrar, con o sin razón, ni su verdad ni su falsedad. Es pues tendenciosa y está contaminada por su propia inanidad, por su condición de mera proposición sin confirmar.
¿Quién decreta que el mito sea negativo? Gobernamos, creamos, vivimos gracias a los mitos, toda la experiencia del desarrollo humano, de esa naturaleza de la que hablamos ayer, puede ser explicada a través de ellos. El mito no es más que el relato de esa peripecia. No tiene connotaciones ni positivas ni negativas, no es responsable de las consecuencias de su carga beneficiosa o maléfica. Eso viene de la mano de los exe-jetas y doctores (...tiene la Iklesía).
¿Que la razón es un mito más?, eso no le quita valor. Los mitos son muchos y variados, los que más han perdurado lo han hecho porque pueden resumir mejor que otros relatos el acontecer humano, son historias potentes que hemos incorporado a nuestro acerbo, que nos explican, esa es la cultura. ¿Tenemos que renunciar también a ella porque es parte del mito?.
Finalmente, es muy gracioso que haya sido precisamente la crítica marxista y materialista quien se preocupó de analizar y explicar el mito intentando separar la paja del grano, para que ahora vengan a contarnos estos modernos pijoteros, no los neurocientíficos, sino los que tratan de arrimar la brasa a su sardina explicándolo y catalogándolo moralmente, cuánto de beneficioso o maligno hay en el mito.

La segunda afirmación es más de orden poético, una metáfora. Pero no demasiado feliz a mi modo de ver. Comparar a la naturaleza, a las pasiones, al inconsciente, con un caballo loco, aparte de un lugar común, es ignorar la aportación del psicoanálisis, y de la psicología en general, a lo poco que sabemos de nuestra vida interior.
Conocimiento que no inventó Freud, aunque lo nombrara y lo describiera de un modo comprensible, los curas llevaban miles de años aplicando las mismas recetas. Y en este caso para ayudar, para solucionar algunos problemas que aún hoy nos siguen fascinando y que a la propia Iglesia no le beneficiaban: el loco es una figura anterior a las religiones que se resiste al mito social porque se guía por su propio código, su relato, su mito.

La divinización del ser  humano, su lugar reservado en el cielo a la derecha de Dios Padre, es el reponsable de la condena del mito como algo demoníaco, pero sólo de aquel que no concuerde con la  ortodoxia, con la doctrina, hábilmente manipulado, maniqueamente, por teólogos y pensadores del sistema. Y esta es una superestructura muy al margen de la razón o de la ciencia, a los mitos positivos -para sus intereses-  los riegan y abonan, los que no interesan los condenan, no hacen más que repetir el esquema maniqueo -no el real, el falso- del bien y el mal. Y es bastante evidente la maniobra. Miente, que algo queda. Barre para casa que es polvo de oro. ¿O no es un mito la religión y hasta la política?
¿Con quién te quedas, con un monje ateo como yo, ni jota ni fandango?... .

A estas horas y con este vino no doy más de mí. Lo siento. Pero " no me conformo, no, me desespero", decía Miguel Hernández. No sé cuál sería su desesperación, ¿sólo lírica?. Pero, metafórica, real o racionalmente puedo imaginarla. Teorías hay muchas. Hay que demostrarlas. Yo no estoy en condiciones, me puede también el mito alcohólico...
Salud.

Ramiro.

  

viernes, 4 de noviembre de 2011

La libertad cuestionada


Al parecer, según demuestra la neurociencia, la emoción decide nuestros actos y la razón la justifica.

No somos tan racionales.

Mientras que la primera es inmediata, funciona a través del sistema nervioso, puesto que protege la vida; la segunda requiere una elaboración y necesita de una conciencia que la observe.

De modo que nos pasamos la vida justificando nuestros actos, actos que obedecen a impulsos de escaso control, impulsos que viajan a una velocidad de vértigo y que llegan a su destino sin habernos dado cuenta.

La razón es un mito humano, apenas puede poner bridas a este caballo desbocado.