lunes, 2 de julio de 2018

Un lugar semejante

Sucedió, pues, que a Rocinante le vino en deseo de refocilarse con las señoras jacas, y saliendo, así como las olió, de su natural paso y costumbre, sin pedir licencia a su dueño, tomó un trotillo algo pacadillo, y se fue a comunicar su necesidad con ellas; mas ellas, que a lo que pareció, debían de tener más gana de pacer que de él, recibiéronle con las herraduras y con los dientes, de tal manera que a poco espacio se le rompieron las cinchas, y quedó sin silla en pelota; pero lo que él debió más de sentir fue que viendo los arrieros la fuerza que a sus yeguas se les hacía, acudieron con estacas, y tantos palos le dieron, que le derribaron mal parado en el suelo. 
Ya en esto Don Quijote y Sancho, que la paliza de Rocinante habían visto, llegaban hijadeando, y dijo Don Quijote a Sancho: A lo que veo, amigo Sancho, estos no son caballeros, sino gente soez y de baja ralea; dígolo, porque bien me puedes ayudar a tomar la debida venganza del agravio que delante de nuestros ojos se le ha hecho a Rocinante. ¿Qué diablos de venganza hemos de tomar, respondió Sancho, si estos son más de veinte, y nosotros no más de dos, y aun quizá no somos sino uno y medio? Yo valgo por ciento, respondió Don Quijote. 
Y sin hacer más discursos, echó mano a su espada y arremetió a los yangüeses, y lo mismo hizo Sancho Panza, incitado y movido del ejemplo de su amo; y a las primeras dio Don Quijote una cuchillada a uno que le abrió un sayo de cuero de que venía vestido con gran parte de la espalda. Los yangüeses que se vieron maltratar de aquellos dos hombres solos, siendo ellos tantos, acudieron a sus estacas; y cogiendo a los dos en medio, comenzaron a menudear sobre ellos con grande ahínco y vehemencia; verdad es que el segundo toque dieron con Sancho en el suelo, y lo mismo le avino a Don Quijote, sin que le valiese su destreza y buen ánimo; quiso su ventura que viniese a caer a los pies de Rocinante, que aún no se había levantado: donde se echa de ver la furia con que machacan estacas puestas en manos rústicas y enojadas.
(Fragmento cap XV. El Quijote)

martes, 29 de mayo de 2018

Así no podemos seguir XI. El poder del dinero

Tierras del yangües. (foto, gentileza de Carmelo)
El dinero se alarma mucho y rápido cuando atisba cambios que no son de su agrado: por tanto, castiga severamente en los mercados a los que osan desobedecer; pero no se desagrada en absoluto cuando los gobiernos roban a manos llenas con su beneplácito y colaboración, con los que se muestra muy complacido. 
Ergo la democracia, la que tanto alaban los mercados, no tiene más remedio que ponerse de rodillas ante el poder del dinero. ¿Para qué pues tanto cuento? 


¡¡A otro perro con ese hueso!! Don Quijote, cap XXXII, 1ª parte

viernes, 25 de mayo de 2018

Así no podemos seguir X. Cualificación profesional


Tras obtener la licenciatura cum laude en desempleo, doctorado en precariado y sendos máster en  infraempleo y mierdaempleo, puedo afirmar sin ningún género de dudas que lo que se llama el mercado laboral en España es el mercado menos profesional de los posibles, igual que el mercado de la política profesional. Los méritos se convierten en deméritos. Y viceversa.

Porque al fin y al cabo para qué esforzarse, bien se puede aspirar a lo mismo, o mejor, en el plano laboral sin recurrir a tanta tontería de estudios. Se podía haber evitado todo ese dispendio económico invertido por las arcas públicas en nuestra añeja y humanística formación, que para nada sirvió, una vez que nos hemos persuadido de que su mejor uso sería haberlo entregado directamente y sin rubor a todos esos magníficos titanes de las buenas y raudas manos, esos lumpenministros y presidentes ejemplares que por fortuna nos hemos dado para gobernarnos.
No pienso en nadie en particular, sino más bien en todos en particular, desde la A, de Aznar, hasta la Z, de Zaplana. Uno, con vigorexia, y otro padeciendo leucemia, el pobre. Cubren todo el abecedario.

Griten conmigo:  Viva España! Larga vida a los patriotas que nos gobiernan! Y el resto, del rey para arriba, que se sigan frotando las manos.

martes, 15 de mayo de 2018

Así no popdemos seguir IX. Eurovisión jerosolimitana


Me atreví a pronosticar que Israel ganaría la Eurovisión: hubiera ganado la porra que no aposté. La victoria de Israel estaba cantada antes de cantar esa joven israelí que como soldado había participado con el ejercito colonial de su país masacrando a niños gazatíes unos años antes ¿Acaso ya se le olvidó?

Eurovisión "jerosomilitana"
Acerté, claro, porque yo no hablaba de la vulgar Eurovisión en su lectura musical, sino del reflejo que ese certamen ofrece al mundo, que es en realidad una cosmovisión palurda de la política, una cosmovisión completa de la política internacional en estado puro. 
Unos días antes del certamen en el que participó incluso Australia ¡a santo de qué, me preguntó, encontrándose en las antípodas de Europa! tuvimos como golpe de efecto inigualable al presidente americano Trump denunciando el acuerdo nuclear con Irán, mucho más cerca que la excolonia británica. 
A pesar de mis limitados conocimientos de la oferta musical en liza (tan solo conocía la canción de la representación española, al parecer decente, ya que  quedó la 23 de 26) supuse entonces que las bazas de Israel en la Eurovisión se disparaban. 

Sonó la flauta, mira por dónde, no por emular al clásico pitoniso José Luis Uribarri, nuestro experto musical ya fallecido, sino porque la chica judía según pude leer "cacareaba" muy bien y parecía realmente una bomba melódica del aparato de propaganda sionista. Así es cómo Israel con el sabor a victoria reciente frente a toda Europa pudo inaugurar tranquilamente la Embajada americana en Jerusalem, felicitándose mutuamente israelíes y norteamericanos e ignorando al tiempo los más de 40 muertos palestinos provocados a día de hoy en la frontera de Gaza. Que parece no le dulen a nadie. 

¡Pobre Palestina: conmemorando su 70 aniversario de la Nakba, el desastre de la ocupación militar, enterrando nuevamente a sus muertos sin importancia! Palestina no espera que le inviten a evento musical alguno pero a Israel mientras tanto le bendice la Eurovisión desde hace al menos 40 años.
Qué tiempos aquellos de "Ah-Bah-Nee-Bee-Oh-Bee" cuando ganó en 1978. Y no contentos con poco, aún volvieron a ganar el año siguiente con "Hallelujah". Son insaciables.
Qué gracia cuando veíamos inocentes a esos chicos simpáticos y socialistas que parecía que se habían escapado de algún kibutz la noche anterior.

jueves, 10 de mayo de 2018

Así no podemos seguir VIII. Geopolítica de andar por casa

Trump. El loco americano
Públicamente no se escuchan las quejas de las grandes empresas europeas (españolas también) por la pérdida de pingües negocios que se prometían en Irán: trenes, petróleo, renovables...
No hace falta, para eso acuden raudos los mandatarios europeos que en absoluto fueron capaces de reaccionar ante el sufrimiento de las clases populares tras la eclosión de la crisis en 2008. Vean la visita de tres de nuestros ministros al ayatolah Rohani en 2015.
El clown de Aznar (más alto) Pastor y Margallo, junto a Rohani (2015)
Pero el loco no se inmuta: es mucho más grave que quemen la bandera de barras y estrellas en Teherán. Eso le da mucho apoyo popular en la América profunda: Trump ya ha conseguido lo que quería. Y el petróleo subiendo.

Mascletá en Teherán
¿Por qué razón va a creerle otro loco, mas allá del paralelo 38º, si el americano puede tirar abajo cualquier pacto tras un calentón de 5 minutos con una de sus concubinas? Como hizo por cierto, también, con el tratado de París de 2016 contra el cambio climático.
América first. ¡¡Y el mundo detrás!!

martes, 8 de mayo de 2018

Me gustaría no decir nada

Porto. Campeón portugués 2018
La poesía a veces se convierte en pesimismo ácido pero la vida, no sé por qué, se alza desde abajo.
Me gustaría no decir nada más. pero sé que eso es imposible. Por ejemplo, dos cosas:
La población es mucha, los que mandan pocos.
Aquello que se quiere hay que cuidarlo, de no ser así se pierde.

jueves, 22 de marzo de 2018

Así no podemos seguir VII. Los políticos de clase


Atacar hoy a los políticos es lo más populista que se puede hacer en la arena política, no ya entre ellos que ya, sino como método de desacreditar a la clase política en general, lo que incluye a todos los partidos políticos del arco y la cuerda parlamentaria. Consecuentemente, lo que se enfanga es la arena entera y nadie queda libre en el lodazal. Y tanta energía que se va en esto!

Lógico es que la oposición vigile al gobierno, que para eso está, y que la oposición sea también vigilada, para eso están los medios de comunicación, que también deben ser vigilados. Y luego ¿quién controla a los medios que escogen la información y producen la opinión que quieren o más les interesa?

Y más allá aún, frente a eso, la producción de información y opinión por parte de todos nosotros, sujetos activos o pasivos de la politica a través de las redes. Por eso Zuckerberg violó la privacidad de sus usuarios en Facebook, para vender y utilizar nuestros datos con espurios fines políticos...

La idea extendida y asentada es que la política es así y los elementos sanos o probos son los menos o inexistentes, lo que genera un principio de desconfianza hacia todo lo que sea político. Inevitabilidad. Entiendo por eso la desafección del pueblo hacia esta clase rampante y voraz de políticos que tenemos. Pero es que acaso no es político todo lo que nos rodea. Noticias falsas, mentiras oficiales.

Ya hemos hablado que los políticos no son extraterrestres, que han nacido de un vientre materno semejante al nuestro ¿qué flores libarán entonces estas abejas que enseguida construyen sus propias colmenas y se reservan para sí la exclusiva jalea real? Si lo que aseguran para sí es tan suntuario y ventajoso con respecto a las condiciones de vida del resto de ciudadanos, qué razón hay para que el representado que lo paga (estamos en una democracia representativa) no exija un mínimo cumplimiento de todo lo que prometen.
Continuará
NOTA. El video gentileza de Ricardo Darín de Burgos

viernes, 9 de marzo de 2018

Así no podemos seguir VI. Ayer 8M

Salamanca 8M, por la tarde
Ayer 8M. Voy a ampliar la serie ASÍ NO PODEMOS SEGUIR diciendo que el éxito manifiesto por el 8M es relativo si no entendemos que solo efectivamente se pueden cambiar las cosas cuando los cambios efectivamente se han realizado, cuando son un hecho, cuando así se perciben desde abajo por las mujeres y por todo quisque, y no desde arriba: como se pretende hacer que se hagan. Como siempre, los cambios van a remolque de la realidad, aunque parezca una perogrullada. 
Vengo a recordar, por ejemplo, lo que ocurrió con la de la OTAN, NATO para los finos, hace ya no sé cuántos años: un millón de gentes en las calles de Madrid y el gobierno posterior lo enderezó bien enderezado sin que nadie pestañeara. También recuerdo el gozo de la autosatisfacción victoriosa que acompañó a aquella histórica movilización antimilitarista. No vale bajar la guardia, valga la expresión para este caso.
Ciertamente ayer se juntaron mas cosas que no solo lo que las mujeres decían llenas de razón, hubo una cierta acumulación de fuerzas, compendio de varias cosas y causas, que ahora no pormenorizaré. La inequívoca movilización por el 8M en todo el mundo, pero concretamente en España, que parece que fue el país donde mas brilló, dio lugar a que se catalizaran múltiples descontentos hacia el gobierno del estado (de las cosas) que no tienen exclusivamente, siendo cierta, la razón de la pura desigualdad de género, la injusticia con respecto a la mitad de la humanidad que son las mujeres.
Por eso, porque había más cosas, sin quitar mérito a la movilización de las mujeres, creo que ayer hubo tanta gente que por la tarde se sumaron a un acto, digamos, de orgullo civil completo frente a la realidad obstinada. Pero no creo que hoy nos levantemos feministas por el arte del birlibirloque.

El problema viene a residir por tanto, visto de forma autocrítica y persistente, en que las causas, por justas que parezcan y por las que se lucha solitariamente, difícilmente son capaces de aglutinar por sí solas una masa crítica que espolée el fondo de la parálisis de una sociedad civil, notoriamente adormecida ante tantos hechos de desigualdad e injusticia generales y rampantes. 
La reivindicación de las mujeres no puede tener contrarios porque es de tan grande evidencia y de tan honda su injusticia histórica que hasta Rajoy, poniéndose un lazito, o el patriarca de Roma, en una de sus homilías, lo pueden suscribir. Pero mañana, al menos en España, el tema principal volverá a ser el niño Gabriel, con todos mis respetos por el dolor en las desapariciones, y lo veremos ya convertidito en uno más de nuestros realities shows de consumo popular. Píldoras, como el fútbol, los toros menos, del mayor adormecimiento.
NOTA. Esto vale, si le parece al que me lo encargó, como el cumplimiento de los deberes que me propuso para hoy viernes.

lunes, 5 de marzo de 2018

Vamos por V, pero me quedo con ganas de VI, como Felipe



(Ver las precedentes)

Así no podemos seguir V. Los feligreses en la romería


Nunca dejamos de participar en la liturgia de las élites d/extructivas, sean del Barça o del Real Madrid. Los continuos escándalos ya nos dejan indiferentes: por su naturalidad. Que meta Messi otro gol de falta directa es absolutamente normal, aunque sea Oblak el cancerbero. De la alarma social de inicio se pasa con facilidad pasmosa a la costumbre: la costumbre del gol.

Si no somos obispos, arzobispos o deánes seremos pues palmeros, mamporreros, o simples feligreses de sumisa comunión... romeros del camino que nos trazan. Creo que debemos dedicar algún tiempo a pensar si acaso "ellos" no somos también, en gran parte, "nosotros" Porque creo que sin nosotros no hay ellos...  Sin base de sustentación no hay altura que aguante y los rascacielos capitalistas, como la torre del zigurat, buscan la verticalidad: el cielo.
¿De dónde han salido todos ellos, sino del mismo vientre materno, del mismo vientre que nosotros? Aquel que nos choricea, de Villavieja de Yeltes, dueño hoy de las "chispas" iba conmigo a clase y no era de los mas listos: si de los mas babosos. Hoy nos toma por gilipollas y lo hace con la mayor naturalidad.

Estoy hablando de la responsabilidad individual de los ciudadanos, uno a uno, y de la responsabilidad de todos, en conjunto, que somos a la postre, como cuerpo social, los justos merecedores de los políticos y oligarcas (como dice el humorista Cansado) que padecemos y alimentamos con nuestro borreguismo.


La ética individualista del capitalismo, encumbrada con el alzamiento neoliberal, nos ha infringido el mayor daño de todos los daños posibles. Mas allá del daño evidente y obsceno al bien común de todas las corrupciones habidas y las que quedan por venir, está el daño de esa ética que penetró en nuestras limitadas conciencias y abrasó con aplausos y regocijo en la psicología social del pueblo. Daño jaleado como éxito por todos los medios de todos los equipos de futbol y sus religiones respectivas.

...
Hasta convertir el cuerpo social "nosotros" en una cosa blanda y moldeable, mas bien gas evanescente.